Jorge Ricardo
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Activistas ambientales que lograron el dictamen de una suspensión en las obras del Tren Maya reprobaron las calumnias del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien los acusó de falsos activistas y de pertenecer a una mafia en contra de sus proyectos.

«Es una tremenda tristeza escuchar a una persona negar la realidad, insultar a gente que está defendiendo su país, que está defendiendo sus recursos naturales, que está defendiendo su hogar con todos los recursos que tiene y que lo está haciendo de una forma pacífica. Simplemente estamos exhibiendo los daños ambientales que están ocasionando», lamentó José Urbina, fundador de la organización Cenotes Urbanos, que ha documentado en video la destrucción de cenotes, cuevas y ríos subterráneos con la implantación de pilotes para sostener el tren y el derrame de concreto en los mantos acuíferos.

«El Presidente dice que las denuncias no tienen sentido, que no sirven, pues no sirven precisamente por gente como él, porque los jueces dijeron algo y él no cumple, su proyecto no cumple con la ley», añadió.

Aunque las obras en el Tramo 5 Sur han continuado a pesar de la orden de un juez que solicitó los estudios de impacto ambiental, López Obrador dijo que serán presentados hasta que los abogados lo consideren adecuado.

«Necesitamos ver que ya llegó la notificación, de qué se trata, de parte de quién, porque esa es una mafia, estamos enfrentando a una mafia, claro, disfrazados de ambientalistas», sostuvo en su conferencia de prensa.

En un mensaje en video, Cristina Nolasco, integrante, al igual que Urbina, del colectivo #SelvamedelTren, enumeró organizaciones como Moce Yax Cuxtal, Muuch’ Xiinbal, SOS Cenotes o Eco Caribe, además de ciudadanos como Gemma Santana, ex directora de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible del Gobierno de López Obrador, que han denunciado hasta por 19 años los proyectos destructivos del medio ambiente en la Península de Yucatán.

Nolasco acusó que ningún funcionario del Gobierno Federal aceptó acudir a conocer el impacto de la obra del Tren Maya, que fue cotizada en menos de 200 mil millones de pesos y que aumentó su costo hasta casi los 500 mil millones de pesos.

«Invitamos a las personas responsables del proyecto y ningún funcionario de Quintana Roo ni federal hizo caso de venir a ver lo que estaba en peligro y hoy derraman concreto sobre ese acuífero», lamentó.

Nolasco recordó que el Tren Maya, de mil 554 kilómetros por cinco estados, se inició sin estudios de impacto ambiental ni cambio de uso de suelo ni estudios hidrológicos o geofísicos y que en el Tramo 5, de Cancún a Tulum, tuvo que cambiar varias veces su ruta hasta fue introducido seis kilómetros por la selva sobre el suelo kárstico, que pretende ser evitado con miles de pilotes sobre las cuevas y cenotes.

«Es una mentira que saben dónde están colocando los pilotes. Hemos visto ese zigzagueo de cómo se encuentran un cenote y entonces hacen un zigzag para esquivarlo, entre comillas. Hemos visto cómo se perforan esas cuevas, hemos visto cómo se derrama concreto hacia el acuífero, lo hemos buceado, lo hemos caminado, lo hemos evidenciado siempre con coordenadas, hora y fecha», denunció.

López Obrador inauguró este jueves 29 de febrero la mitad del Tramo 5, apenas de Cancún a Playa del Carmen, luego de que no logró cumplir la promesa de completar el proyecto en diciembre pasado.

En ese mes, el Presidente inauguró sólo el tramo inconcluso de Cancún a Campeche; al mes siguiente, de Campeche a Palenque, también inconcluso, y del resto de la ruta, de Cancún a Escárcega por Chetumal, sólo consiguió estrenar hoy la mitad del Tramo 5, que originalmente era de Cancún a Tulum.

El 15 de febrero, un tribunal federal de Mérida ordenó detener las obras del Tramo 5 Sur del Tren Maya, hasta que el Gobierno acredite haber realizado todos los estudios geológicos, geofísicos y geohidrológicos sobre posibles afectaciones al subsuelo de esa zona, pero de acuerdo con los activistas las obras han continuado.