Su labor resulta indispensable para evitar la propagación del COVID-19; trabajador en la Secretaría de Servicios Públicos del Municipio capital, hoy también forma parte de la brigada encargada de realizar la sanitización de espacios públicos. Su nombre es Éder Escobedo, quien además de cumplir con su turno habitual de ocho horas como supervisor, destina tiempo y esfuerzo extras para realizar la desinfección de aquellas zonas de aglomeración.
A pesar de que dice disfrutar su labor en el servicio público y de estar plenamente equipado para realizar la sanitización de zonas como la Plaza Principal, tianguis, mercados, jardines públicos y dependencias municipales, reconoce que su mayor miedo es contagiar a su familia tras culminar sus actividades laborales.
En consecuencia, Éder hizo un llamado a la responsabilidad y prudencia ciudadana, pues a pesar de que ellos cuidan cada detalle para proteger al resto de la población, aún existen personas que no terminan por dimensionar la gravedad de la eventualidad sanitaria, lo que aumenta el riesgo de contagio.
“Cuando no se obedecen las indicaciones de salud y todo lo que conlleva, es muy triste ver que unas personas se esfuerzan por cumplir esos requerimientos y que otras no hagan caso de las mismas, lamentable”.
El área de Servicios Públicos del Ayuntamiento capitalino cuenta con una plantilla de 8 elementos asignados a la sanitización de los espacios mencionados. Cada trabajador se equipa con un overol desechable, calzado especial, guantes, cubrebocas y goggles, además del equipo especial, cuyo peso con batería y líquido sanitizante alcanza los 25 kilogramos. (Por Rubén Torres Cruz/Heraldo Digital).