José Eugenio Torres Vázquez
Agencia Reforma

CHILPANCINGO, Guerrero.- Una niña de 13 años que sufrió matrimonio forzado tuvo que abandonar su casa, junto con su familia, en Cochoapa el Grande, Guerrero, al ser perseguida por su suegra, quien le exige la devolución de los 160 mil pesos que pagó por ella a su papá y abuelo.
El pasado 28 de abril, la suegra acompañó al comandante y a cinco integrantes de la Policía Comunitaria para que detuvieran a la menor, quien aún convalecía tras dar a luz en la casa de su mamá. La adolescente había dejado a su esposo, 8 meses después de la boda, por violencia familiar.
Personal del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan acudió a la prisión local y, junto con personal de la Fiscalía de Guerrero, logró la liberación de la menor y de su hermana, quien también había sido detenida.
Después de su liberación, la suegra continuó hostigando a la familia para que le devolvieran el dinero, por lo que la menor junto con su bebé, su mamá y ocho hermanos, decidieron escapar de la comunidad.
Actualmente, la víctima, ya de 14 años, así como toda su familia, no tienen un sustento para sobrevivir, pues en su comunidad se dedicaban a la venta de atole.
«Se salieron de su comunidad prácticamente sin nada y hasta ahora no vemos el apoyo de las autoridades del gobierno del estado», dijo Neil Arias, abogada del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.
En este municipio se han registrado en los últimos años casos similares de abuso sexual y matrimonios forzados en menores de edad.