Laura Elena Rivera Manzanares
El Heraldo

Aunque a México llegue la primera dotación de vacunas contra el COVID-19 pueda ser “una pequeña luz al final del túnel”, las medidas de protección deben reforzarse, primero por el clima que ahora se presenta y que propicia enfermedades de las vías respiratorias e influenza, entre otras, pero también para que la ciudadanía pueda llegar a la fecha en que de acuerdo a su edad, le corresponda su aplicación, pues en el inter, los contagios y decesos continuarán.
Así lo expresó el presidente de la Comisión de Salud de la Coparmex, doctor René Anguiano Martínez, quien resaltó, que la vacuna no será una solución por sí misma, “tenemos que continuar con las medidas sanitarias y priorizarlas más en esta temporada invernal”, pues los contagios y fallecimientos siguen en aumento, no sólo en Aguascalientes sino en gran parte del país y en el mundo, los rebrotes son incesantes.
Se sabe de la existencia de vacunas que de manera paulatina comenzarán a llegar al país, de distintos laboratorios, pero esto no debe propiciar que la ciudadanía caiga en la confianza y evite la protección que hasta ahora se ha recomendado, pues los riesgos siguen latentes, insistió el galeno, “no debemos bajar la guardia, debemos garantizar que podamos llegar a la fecha en que por rango de edad, nos toque a todos la aplicación de la vacuna”.
Desde su punto de vista, un punto a favor es que la aplicación del biológico estará a cargo de militares, lo que permitirá seguir un orden y cumplimiento, y lo mejor es que se comenzará con la población con más riesgo como es el personal de salud y adultos mayores, unos por estar en la primera línea de batalla de la enfermedad y los mayores de 60 años, por ser el rango de edad que más decesos ha reportado.
Habrá que esperar, dijo, al arribo de las primeras 250 mil dosis que a decir de las autoridades federales, tendrían que llegar antes que finalice el año y serían aplicadas a personal de salud; luego, en febrero continuarán con la segunda fase dirigida a los médicos, enfermeras y paramédicos, así como para los mayores de 60 años y así, sucesivamente hasta la quinta etapa programada para el mes de junio de 2021 y hasta marzo de 2022 en que se aplicará a los menores de 48 años de edad.
Por lo pronto, las condiciones climáticas actuales obligan a conservar los cuidados preventivos y esperar a febrero que se comience con la aplicación de la vacuna con los adultos mayores; para ese entonces, dijo, se tendrá a favor el clima y las personas vulnerables podrían estar menos expuestas que ahora, además, la inmunidad de rebaño habrá avanzado, considerando el número de contagios que se han tenido hasta ahora y los que se tendrán para entonces.