Luis Muñoz Fernández

Mauricio Wiesenthal (Barcelona, 1943), escritor español de origen alemán, hace una bella descripción de su familia materna proveniente del norte de España:

“Mi familia materna es originaria de Cantabria y de Asturias. Allí, en el sagrado altar de los Picos de Europa (entre ríos, desfiladeros, prados, landas de brezo rojo y hermosos bosques), asentaron sus vidas –más sencillas o más notorias, según su suerte– mis antepasados. [….] Acaso de esa estirpe me viene la devoción por los caseríos de la montaña, mi educación cristiana, el amor casi místico que siento por los monasterios y las ermitas, y mi cariño a las vegas y las riberas de la ‘tierruca’ que recorrí a caballo en mi juventud”.

Así, ‘tierruca’, es como los asturianos se refieren precisamente a su lujar de nacimiento, evocándolo con profundo cariño y con nostalgia, casi como la que sienten los gallegos por la suya cuando, al estar lejos, sienten el abrazo de la ‘morriña’ que les atenaza el alma y que les hace vivir permanentemente con el ansia del regreso. No en balde hay un refrán que dice “Gallegos y asturianos, primos hermanos”.

Este viernes 22 de octubre de 2021 se celebró el 446 aniversario de la fundación de la ciudad de Aguascalientes. Para celebrarlo con solemnidad, el Cabildo de la ciudad se reunió en una sesión extraordinaria en la que otorgó diversos reconocimientos a personas que durante su vida hicieron una aportación significativa a esta comunidad. Se nombró Visitante Distinguido al actor y productor Carlos Enrique Bracho González; Huésped Distinguida a la maestra Yadira García Montero; Ciudadano Distinguido al músico Sergio Vallín Loera; Hija Adoptiva Predilecta a la licenciada Ernestina León Rodríguez; Hidrocálido Distinguido al maestro Andrés Vázquez Gloria; Hijo Predilecto a Luis Salvador Alcalá Alba y Benefactor de la ciudad a José Luis Gallardo Anguiano.

El nombramiento de Hijo Adoptivo de Aguascalientes recayó en Alejandro Muñoz Fernández, fallecido el pasado 28 de junio de 2021. Nacido en Cataluña, fundó con su esposa un conocido restaurante y se desempeñó brillantemente como cónsul honorario de España en Aguascalientes y Zacatecas. Son pocos los aguascalentenses que no conocían a Alejandro Muñoz o no habían oído hablar de él. Al recibir el reconocimiento en su nombre, dos de sus tres hijos, Daniel y Santiago, se refirieron a su padre como un hombre de servicio y, sobre todo, como un enlace que unió a los habitantes de ambas orillas del Atlántico. Aguascalientes fue también la ‘tierruca’ de Alejandro Muñoz.

 

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