Miles visitaron los panteones ayer llevando flores multicolores, comida, bebida, aromas, música, alegría y también tristeza, incluso con lágrimas y mucha nostalgia, pero sobre todo con el ánimo de honrar a quienes se han adelantado, como lo dicta la tradición mexicana para conmemorar el Día de Muertos. En solitario o en familia, deambularon por los corredores de los cementerios del estado y fue una canción, una oración y hasta una plática la que selló el virtual reencuentro con quienes ya no nos acompañan, pero permanecen con nosotros.