Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-A la enfermera Mercedes González Rizo le molesta que la gente vaya por la calle sin portar cubrebocas, pero por otro lado celebra que haya mexicanos dispuestos a ayudar a los pacientes a vencer al ya no tan nuevo coronavirus SARS-CoV-2.
La mujer considera que es importante que cada ciudadano abone desde su trinchera, y mantenga medidas preventivas para evitar más contagios.
Este 2020, a la auxiliar de enfermera del Hospital General de Zona 1 de Chiapas le tocó trabajar en el banco de sangre.
“Lo peor que he visto durante la pandemia es la poca cultura que tiene la gente de usar cubrebocas y que realmente en ningún momento se percataron vaya, de saber que podían contagiarse”, externa la enfermera que lleva ya 24 años laborando para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En el banco de sangre, dice, se ve la solidaridad. La gente que se recupera de Covid-19 ha mostrado amplia disponibilidad para donar plasma y que se investigue su eficacia en el tratamiento de la enfermedad.
Hasta ahora el 39 por ciento de los receptores de plasma convaleciente ha registrado mejoría, según reportes preliminares del Seguro Social.