Mayolo López y Claudia Guerrero
Agencia Reforma

NUEVA YORK, EU .-En la sesión del Consejo de Seguridad, que encabeza el Presidente Andrés Manuel López Obrador, el Secretario General de la ONU, António Guterres, recordó dichos del Mandatario mexicano en el sentido que la riqueza no es contagiosa.

«Doy las gracias al Gobierno de México por convocar a este debate sobre un tema que está el centro de tantos desafíos que enfrenta este consejo», arrancó Guterres.

«Señor Presidente, al hablar de desigualdades económicas del año pasado usted nos recordó de la política ficticias basadas en la noción de que sean las personas que están en la cumbre les va bien, a las que están por debajo también les irá bien. Como bien dijo en aquella ocasión, la riqueza no es contagiosa. La exclusión y las desigualdades de todo tipo, económicas sociales y culturales tienen un costo devastador en materia de seguridad.

«De hecho, el aumento de desigualdades un factor de la creciente inestabilidad, especialmente en áreas donde se carece de servicios básicos como la salud, la educación, la seguridad y la justicia y donde la fin justicias históricas, las desigualdades y la opresión sistemática han venido a crear ciclos interminables de pobreza y condiciones desfavorables a generaciones completas».

El Secretario de la ONU recalcó que la pandemia aumentó las dificultades para las personas más pobres y vulnerables.

«Han caído en la pobreza unos 120 millones de personas adicionales, el hambre, las hambrunas acechan a millones de personas en todo el mundo, enfrentamos la mayor recesión mundial desde la Segunda Guerra Mundial, miles de millones de personas carecen de las redes de seguridad necesarias para afrontar las dificultades en materia de protección social, atención sanitaria y protección laboral».

Guterres acusó que los habitantes de los países más ricos están recibiendo la tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19 mientras que solo el 5 por ciento de la población de África está completamente vacunada.

» Incluso antes de la pandemia los multimillonarios del mundo acumulaban más riqueza que el 60 % de la población mundial y esa brecha se ha ampliado de forma considerable».

«Al mismo tiempo se está preparando una recuperación asimétrica, mientras que las economías avanzadas están invirtiendo el 28 por ciento de su producto interno bruto en la recuperación económica, los países menos adelantados están invirtiendo solo el 1.8 por ciento, una cantidad muy inferior».