A principios del mes de septiembre en la ciudad de Guadalajara, tuve el honor de ser nombrada presidente de la Asociación Internacional de Consultores de Imagen (AICI), en su Capítulo Guadalajara. En realidad es una gran felicidad la que me embarga, pero a su vez una gran responsabilidad la que me genera ya que como parte de esta asociación, es necesario el cuidar del buen manejo de la profesión y el procurar para los profesionales de ella, su constante preparación. Aunado a esto, la gran responsabilidad de ser representante de esta Asociación Internacional, en uno de sus Capítulos mexicanos.

A lo largo ya de algo más de un año, he venido compartiendo con ustedes conceptos y tips de imagen que espero casi todos hayan sido de utilidad o por lo menos informativos. Todo este mundo especializado de la imagen es algo relativamente nuevo en México, una profesión que está tomando mucha fuerza y que tiene mucho por decir.

En mi caminar por esta profesión he descubierto que la imagen no solo se enfrasca en lo físico, tiene un amplio abanico de vertientes en donde ella es partícipe. Todo lo que nos rodea tiene imagen y comunica: una silla, un vestuario, un maquillaje, un aparador, una persona… ¡Todo! Así que es importante preguntarnos qué comunicamos con todo nuestro entorno, con cada una de las cosas que usamos, en donde vivimos, la manera de comportarnos, de hablar; la ropa que portamos, los colores que utilizamos, etc. En las distintas vertientes de la imagen pública: Imagen Física, Imagen Visual, Imagen Audiovisual, Imagen Profesional, Imagen Ambiental e Imagen Verbal, un buen consultor de imagen pública se asegura de que cada una de estas partes de la imagen tengan congruencia y cohesión entre ellas, para transmitir un mensaje coherente, que hable de la identidad de la persona, empresa u objeto de manera fiel y agradable.

En muchos sentidos, el Consultor de Imagen se vuelve pieza clave en el éxito o fracaso de ciertas actividades. Es, por ejemplo, uno de los artífices de que un candidato sea bien percibido y se vote por él, si no me creen… ¿Qué creen que se hizo con nuestro actual presidente y su señora esposa al estar en campaña?; de que un joven se vea adecuado para un puesto y lo contraten; de que un restaurante acoja adecuadamente a sus comensales y los invite a regresar; de que una identidad corporativa sea adecuada y diga algo a su mercado meta; que un actor o cantante comunique lo adecuado al mercado de gente que quiere llegar y eso le genere “fans”; de que alguien pueda conseguir más amigos, etc. En realidad, el campo de la imagen es muy amplio y rico en contenido.

También como Consultor de Imagen, se tiene la responsabilidad de que la gente que nos contrata tenga la información adecuada para que sepa qué pedir y esperar, para que no se deje engañar por todas aquellas personas que con un curso o la lectura de un libro se consideran expertos en el tema y ofrecen un cambio de imagen física o ambiental al mejor postor.

Ser Consultor de Imagen es una profesión, sí. Una profesión cuya misión es ayudar a una persona o empresa a ser mejor partiendo de su identidad para generar estímulos adecuados que generen una imagen y a la larga, una reputación.

El Poder de tu Imagen.

silvia@consultoriadeimagen.com.mx