Los efectos de la pandemia por COVID-19 que afectan el sector restaurantero, con la pérdida de empleos y cierre de negocios, serán subsanados hasta principios del siguiente año, de acuerdo con estimaciones del presidente actual de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados, José Álvarez.

Si bien, a partir de este año, el sector restaurantero ha ido en mejoría, lamentablemente las condiciones enfrentadas durante abril, mayo y junio del año pasado, cuando se activaron los periodos de confinamiento, ocasionaron una pérdida de 3 de cada 10 empleos y, en consecuencia, el cierre definitivo de 2 de cada 10 negocios dedicados a la venta de alimentos. El líder restaurantero detalló que la evolución, en su momento, al indicador verde dentro del semáforo epidemiológico permitió que los negocios pudieran trabajar de una manera más abierta, lo que ocasionó una ligera mejoría. Tras el retroceso en el indicador encargado de medir el comportamiento de la pandemia, el sector restaurantero ha ido avanzando paulatinamente, por lo que, a pesar que de momento ya no se han registrado cierre de negocios ni la pérdida de empleos, actualmente enfrentan un déficit del 15 por ciento, cifra que será superada, en caso de seguir sin nuevos periodos de confinamiento, hasta el primer trimestre del año entrante.

“Hemos ido avanzando bien, poco a poco, y al menos ya hemos detenido la pérdida de empleos. Sin embargo, sinceramente, será difícil reponer lo perdido y todo lo ocasionado por la pandemia en unos meses”, concluyó.