El próximo viernes tendrá lugar la procesión del silencio, una ceremonia que se lleva por segundo año consecutivo en las calles del denominado centro histórico de la urbe, y así como para animar el asunto, permítame contarle alguna cosilla sobre esta práctica, tan común en siglos anteriores. Si bien es cierto que la procesión del silencio tuvo su auge en el último cuarto del siglo XX, existe por lo menos un antecedente de su realización en la época virreinal, muy probablemente como Procesión del Santo Entierro. Christian Medina López Velarde me orienta hacia el historiador predilecto del clero, el doctor José Antonio Gutiérrez Gutiérrez, quien publicó en el volumen I, correspondiente a los siglos XVI y XVII, de su Colección de Documentos para la Historia de la Diócesis de Aguascalientes, una coedición de la UAA, la U de G y el Obispado de Aguascalientes, un “Auto sobre por donde debía ir la procesión de la soledad en el Viernes Santo”, de fecha 22 de junio de 1697, emitido por el obispo de Guadalajara, a donde pertenecía Aguascalientes, y en el que informa que visitó -lo que sea que significara el término- el libro de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Santo Entierro ubicada en la parroquia, fundada por autoridades ordinarias de la parroquia, revisó y aprobó las cuentas de dicha cofradía y determinó “que en lo sucesivo no haya controversias y se sepa por dónde ha de ir la Procesión, mandó su Sría. Ilma. que de la parroquia salga por la calle acostumbrada del Beneficiado a San Juan de Dios; De allí pasará al convento de religiosos de la Orden de San Diego; y de allí a la esquina de Alonso Ruiz por la calle derecha de Tacuba dando vuelta por la de don Nicolás de Antuna a la de la Merced; y de allí por la calle de salvador deladre Espinoza y los Ayalas por donde volverá a la Parroquia”.

Disculpará usted mi casi total ausencia de luces en torno a la Historia Matria medie… perdón: virreinal de Aguascalientes, por lo que no estoy en condiciones de aclarar a qué calles se refiere el documento, pero sí que San Juan de Dios es el actual templo de San José, que Tacuba es la actual 5 de Mayo, y que el templo de la Merced… sigue siendo el mismo.

Como sea que haya sido, la procesión se movía por las calles más céntricas de la villa, en una distancia que tenía como sus puntos extremos los templos de San Juan de Dios a La Merced, y en el medio los de San Diego y la parroquia, actual catedral.

De vuelta al documento de fines del siglo XVII, por desgracia no consta en él, y no tengo noticia de otro posible, sobre cómo era la procesión, quiénes participaban y cómo lo hacían, desde cuándo, etc.

Los términos “procesión del silencio” resultan ser muy genérico. Antiguamente había muchas procesiones del Santo Entierro, que cerraban los eventos del Viernes Santo, con el cuerpo de Jesús, me informa Christian. Otras serán las procesiones del pésame, que implican acompañar a la Virgen en esta procesión.

También se puede hablar de procesiones exclusivamente de penitentes que salían en diferentes días de la Semana Santa con muestras de piedad y de penitencia. Hay lugares del país donde todavía ocurre esto, con gente que se flagela, carga cadenas, se coloca pencas de nopal a manera de escapulario, se amarra alambre de púas -cilicios- en las piernas, etc.

Otro elemento heredado de España es el conjunto de estaciones de penitencia, es decir, diferentes cofradías y grupos de laicos que están en las parroquias y que piden ir a la catedral haciendo penitencia y que con el tiempo se van configurando estas procesiones, que incorporan trajes de nazarenos y llevan las imágenes que auspician a las cofradías, pero que no son propiamente procesiones del silencio.

La procesión del silencio como tal, como la conocemos y se desarrolla en algunas ciudades del altiplano, San Luis Potosí, Zacatecas, etc., nació en el siglo XX, en diferentes momentos en diferentes lugares, como una manera de rescatar, de recopilar todas estas tradiciones de diferentes lugares que nos llegan vía España, y que se originaron en la Europa medieval, y se fusionan en este ceremonial, tradiciones de penitentes del Santo Entierro, del Viacrucis, de la vía dolorosa, la procesión del pésame de la Virgen y que tratan de sintetizar, por decirlo así, todas estas expresiones procesionales de Semana Santa en una sola procesión que vendría a ser como una especie de síntesis que muestra los diferentes momentos de la pasión y que culminan con la muerte de Jesús en la cruz y el acompañamiento a la Virgen.

Entonces, la procesión del silencio busca rescatar todas estas antiguas tradiciones, pero ya con un tinte más de drama desde el punto de vista teatral que de penitencia real. (Felicitaciones, ampliaciones para esta columna, sugerencias y hasta quejas, diríjalas a carlos.cronista.aguascalientes@gmail.com).