RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

A poco más de la mitad del sexenio de Miguel Ángel Barberena, un día a mediodía, estábamos reunidos en un restaurante cerca de la plaza de toros Monumental un grupo de cuatro amigos, entre ellos el Dr. Rafael Guel Jiménez, hermano de Francisco Guel que había sido gobernador unos años antes que Barberena. Ese día estábamos departiendo con mucha camaradería en ese lugar a donde habíamos acudido para comer y jugar dominó. El Dr. Guel era buenísimo, siempre daba cátedra de jugar dominó. Y ahí casi frente a nosotros en el mostrador del restaurante estaba una televisión, recuerdo que estaba sintonizada a esa hora, en el canal de televisa Aguascalientes, en el noticiero local. Y grande fue nuestra sorpresa cuando quien conducía el noticiero dio a conocer la noticia de que, Armando Romero Rosales, quien hasta ese día era el alcalde de Aguascalientes, había solicitado licencia al cargo para ir a buscar la candidatura para una diputación federal y a partir de ese día la alcaldesa sería María Alicia de la Rosa, que se venía desempeñando como subsecretaria de Gobierno. Cuando el Dr. Rafael Guel escuchó la noticia montó en colera y exclamó: “¡No cabe duda que somos un pueblo de descastados! ¡Que permitimos que el gobernador maneje los cargos de elección a su gusto, a capricho, sin importar que la gente votó por ellos y luego los quite y ponga a quien él quiera!”. Sin duda el Dr. estaba muy molesto y tenía razón en su decir. Rafael Guel fue un hombre que se ganó mi admiración y aprecio; era un hombre muy inteligente y mucho muy bien preparado, fue Maestro en Salud Pública con reconocimiento internacional. Todo un personaje. Y aparte de ser un docto en salud pública desde luego que para la política también tenía un gran conocimiento y sin duda le molestó que Barberena manejara un cargo tan importante como lo es la presidencia municipal a su antojo sin importarle la ciudadanía. Sabemos que Barberena no daba paso sin huarache y todo tenía una finalidad de provecho para él.

Lo anterior viene a cuento porque ahora con la efervescencia política que estamos viviendo con motivo de los aspirantes a la candidatura al gobierno de Aguascalientes hemos podido observar que hay aspirantes con grandes méritos para acceder al cargo, otros con algo de merecimientos, pero otros que de plano son un insulto a la inteligencia de los ciudadanos; gente que ya jugó una y otra vez y en donde el resultado fue el mismo: una bajísima votación que significa, y le debe significar a ese tipo de politiquillos, un total rechazó de la población, pero que sin embargo ahí están de nueva cuenta, amagando con querer alcanzar la candidatura pensando que la gente ya cambió de opinión, de unos meses para acá, y ahora sí le darán su voto.

En MORENA, por ejemplo, no hay de otra: O es la Maestra Nora Ruvalcaba o es Aldo Ruiz. Ambos de Aguascalientes, cosa muy importante. Nora Ruvalcaba con una extensísima carrera política. No advenediza, que hasta ahora le ha hecho justicia la revolución pues años atrás le sufrió enormidades pues en donde militaba no tenían el actual liderazgo que les brinda, y por ende les cobija, como lo es Andrés Manuel López Obrador. Si en política hubiera justicia Nora sería la candidata sin duda alguna.

De Aldo Ruiz, también de Aguascalientes, del mero barrio de La Purísima, también hay que decir que el muchacho se ganó a pulso el ser considerado a la candidatura, pues en poco más de dos años realizó una muy buena labor como superdelegado. Su cerrojazo final en ese puesto fue el haber manejado casi en su totalidad la vacunación contra el COVID-19, habiendo hecho un trabajo impecable. Aldo es un político joven que se identifica con la mayor parte del listado electoral que está compuesto en su mayoría por jóvenes.

MORENA por lo tanto tiene tan solo que dilucidar entre estos dos aspirantes, pues cualquier otro que pusiera estaría condenado a perder.

En el PAN las cosas sí están que arden. Toño Martín del Campo y Tere Jiménez acapararon las miradas y si había más interesados en jugar por la candidatura de plano desistieron y ya no dijeron esta boca es mía, pues para empezar la militancia blanquiazul está dividida entre estos dos políticos, con una importante inclinación por la ex alcaldesa. Y a nivel de los ciudadanos en general también la actual diputada federal lleva ventaja, la cual obtuvo gracias a una intensa campaña realizada a lo largo de casi cinco años, pues a pesar de que estaba como primer edil, su plan por la gubernatura ya estaba trazado gracias a parte del equipo que la ha acompañado. La estrategia de marketing político fue eficaz e incontenible.

Supuestamente entre hoy y mañana en el seno del Partido Acción Nacional darán a conocer los resultados de la encuesta que se realizó para definir a su candidato. Y la pregunta que nos hacemos es: ¿Habrá sorpresas? La sorpresa será que Tere Jiménez no alcance la candidatura. Aunque de cualquier manera habrá sorpresas, pues cualquiera de estos dos candidatos aparecerá en la boleta de votación del próximo año, ya sea en un partido o en otro. Y si no… al tiempo.

Del PRI hay poco que hablar. Por más que tratan de alzar el vuelo la verdad no se ve cómo ni con quién. Hoy la situación en nuestro estado y en el país está muy polarizada. MORENA va pisando muy fuerte; le sigue el PAN, aunque con muchos problemas internos en donde su presidente Marko Cortés comienza a apestar y varios de los santones de dicho partido comienzan a hacerlo menos; y menos ahora que recién declaró que de las seis gubernaturas que estarán en disputa el año entrante, el PAN ganará sólo la de Aguascalientes. O sea que desde antes de empezar las campañas ya se dio y sólo está seguro del triunfo en Aguascalientes, menospreciando vulgarmente a los otros partidos. MORENA y Movimiento Ciudadano con buenos candidatos darán mucha pelea el 5 de junio del año entrante.

 

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