RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Estamos finalizando el mes de noviembre y la efervescencia política se percibe cada día más en nuestro estado, lo mismo que en otras 15 entidades en donde habrá renovación de los jefes del ejecutivo. Sin duda que el ejercicio electoral que viviremos el 6 de junio del año entrante será de suma importancia para la marcha del país, pues también se renovará el Congreso de la Unión que consta de 500 diputados, 300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional conocidos como plurinominales.

A ello hay que agregar que en también se renovarán los congresos locales y varias alcaldías, por lo que a partir del mes entrante se definirá un mundo de candidaturas, tan solo en Aguascalientes se definirán 18 diputaciones de mayoría relativa, 9 diputaciones de representación proporcional, 11 presidencias municipales, 12 sindicaturas y 86 regidurías. Y 10 partidos políticos serán los que se disputen el triunfo; ya en esta elección estarán presentes los tres nuevos partidos: Partido Encuentro Solidario (PES), Fuerza Social por México (FSM) y Redes Sociales Progresistas (RSP) que lidera Fernando González, yerno de quien es la dueña del Partido, Elba Esther Gordillo.

Con todo este mundo de partidos, así como las organizaciones políticas de los estados, el número de candidatos será muy grande aunque con reales posibilidades de ganar serán solo dos partidos: El Partido Acción Nacional y MORENA, si es que eligen buenos candidatos. De ahí en más las posibilidades de los demás partidos son casi nulas. Aguascalientes se significó durante décadas por ser, como lo era todo el país, priista. Pero las cosas cambiaron radicalmente por las actitudes caciquiles de los tricolores, que tenían repartidos, con base en sus 3 sectores -obrero, campesino y popular- las posiciones y en su momento las candidaturas. Y eso lo podían hacer debido a que no había quién les brincara. Aparte que la disciplina partidista, que más bien era una disciplina vergonzante, permitía que los jerarcas del PRI pudieran maniobrar de acuerdo a sus intereses, comenzando por el presidente de la República.

La debacle priista se gestó cuando al interior del PRI se produjo la llamada Corriente Democrática, la cual era encabezada por quien era en ese tiempo gobernador de Michoacán, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, Porfirio Muñoz Ledo que había sido presidente nacional priista y junto con ellos un grupo de políticos de otros partidos, principalmente de izquierda. La fractura al priismo que inició a mediados de los años ochenta, con el paso del tiempo sería la causa de la pérdida del poder. El haber llevado a Salinas de Gortari a la presidencia gracias al fraude electoral orquestado por Manuel Bartlett, con su famosa “caída del sistema” la noche del día de la elección, hizo que los priistas en el pecado llevaran la penitencia, pues al cabo de 6 años el PRI vivió el asesinato de su candidato Luis Donaldo Colosio, orquestado pero nunca comprobado por quien en ese tiempo era el presidente Carlos Salinas. Hasta la fecha no se sabe quién fue el autor intelectual.

Zedillo llegó como relevo emergente, fue el candidato y ganó la presidencia pero perdió el PRI su poder entregando la presidencia al PAN en la persona de Vicente Fox. Y a partir de ahí la desbandada de priistas a nivel nacional fue tremenda. El mismo López Obrador abandonó al PRI cuando no le permitieron ser candidato a gobernador en Tabasco, poniendo a Roberto Madrazo. López Obrador se fue como candidato por el PRD, que era el partido que había nacido a raíz de la Corriente Democrática fundada  por Cárdenas y Muñoz Ledo, entre otros.

Hoy vemos la participación de 10 partidos políticos y una gran mayoría de sus dirigentes o sus militantes estuvieron algún tiempo en el PRI. Por ejemplo Dante Delgado de Movimiento Ciudadano, fue gobernador interino de Veracruz luego de que Don Fernando Gutiérrez Barrios, que era gobernador de Veracruz, fue invitado por Carlos Salinas de Gortari a que se incorporara como secretario de Gobernación. Dante estuvo 4 años como gobernador interino, de 1988 a 1992. Pero dos años después de terminar su gestión como gobernador fue acusado de desvío de fondos por 450 millones de pesos, por lo que fue metido a la cárcel un año tres meses. Ya libre se dedico a crear su propio partido y así nació Convergencia en 1997, lo que ahora es Movimiento Ciudadano. En Aguascalientes se repitió el fenómeno y varios priistas sucumbieron al canto de las sirenas y abandonaron la nave tricolor y optaron por seguir a Dante. Y hoy a varios años de la fundación de este partido, que es manejado como un negocio particular por su creador, de nueva cuenta se revitalizaron con cuadros de origen priista que mantienen la esperanza de que la población se incline por esta opción. Pero a la gente no se le engaña tan fácilmente. Sabe que son los mismos pero con otra piel. Son los mismos que el sexenio pasado, priista, se desgarraban las vestiduras defendiendo la causa partidista. La población percibe que la ideología partidista ha pasado a un segundo o tercer término, hoy se buscan posiciones que garanticen vivir dentro del presupuesto para no vivir en el error. Es lo malo de quienes nunca han trabajado, que toda la vida se han dedicado a lucrar con la política. Hoy en Aguascalientes no hay de otra, los menos malos son los blanquiazules, hoy las luchas intestinas están a todo lo que da, pero ellos tienen la característica que ya en la contienda abierta se unen. MORENA puede lograr algo interesante, pues el apoyo y la imagen del presidente no es poca cosa, solo es cuestión de que elijan bien a sus abanderados. Si insisten en jugársela con advenedizos, con gente ajena a Aguascalientes, que creen que pueden ganar cambiando el voto por espejitos solo provocará que se lleven un rotundo fracaso.

Del PRI hay poco que contar. A pesar de que el profesor Herminio Ventura está tratando de desarrollar una labor titánica, la verdad es que no tiene tela de dónde cortar. A ello hay que sumarle que se le va a venir el mundo encima a Enrique Peña y Luis Videgaray ahora que Rosario Robles aceptó negociar su libertad a cambio ser testigo colaborador de la Fiscalía General de la República. Esto salpicará la poca buena imagen que pudiera haber quedado del PRI.