RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

De una manera asombrosa la población de Aguascalientes está observando la voracidad de un muy elevado número de actores políticos que sin respetar las reglas se han lanzado a promocionarse por todos los medios habidos y por haber, tratando de fortalecer una imagen en la ciudadanía para con ello lograr obtener alguna candidatura. Hoy la ciudad de Aguascalientes está viendo desfilar a varios acelerados por los distintos espectaculares que están diseminados a lo largo y ancho de la ciudad así como en publicidad impresa ya sean periódicos, revistas o folletos. O publicidad online, que es la que se hace a través de internet. Y algunos, los que le meten más dinero con anuncios de televisión. Lo anterior solo ha generado críticas muy acres pues como lo menciono líneas arriba, son actores políticos que están mostrando una vulgar ambición personal sin importarles sujetarse a los que dictan los estatutos de sus partidos y de la misma ley electoral. Se brincan las trancas argumentado, por ejemplo, que lo que están promocionando son sus informes legislativos. Algunos otros utilizan algunas publicaciones en las que colaboran manifestando que es promoción de la revista y así un sinfín de pretextos, los cuales nadie cree pues de inmediato se ve que es una artimaña para madrugar en la contienda electoral que se avecina el año entrante. Normalmente los que se agandallan con este tipo de actitudes son los que menos posibilidades tienen de alcanzar la candidatura y mucho menos el triunfo en las casillas. Este tipo de actitudes aparte de ser una farsa vulgar es también un acto de falta de respeto a los Partidos políticos en que militan, pues no respetan las reglas ni la disciplina que en ese aspecto debe de existir. Pero no debemos de extrañarnos, en Aguascalientes las grandes fracturas al interior de algunos Partidos es muy visible. Por ejemplo en el PAN la disputa entre los dos palacios es tremenda. La lucha por colocar a sus respectivos delfines es descarnada. Y como no si estarán en juego las once alcaldías así como la colocación de tres diputados federales. Y así mismo este será el preámbulo de lo que se viene el año entrante en donde estará iniciando la selección de candidatos al gobierno estatal.

Hoy la política en Aguascalientes es muy distinta a la que se realizaba hace varios sexenios, pues había más orden y sobre todo más disciplina de la militancia. Por ejemplo la estrategia de los gobiernos priístas era buena, pues en el caso de los candidatos a la alcaldía de Aguascalientes un trienio era un político y el siguiente trienio era un empresario y así sucesivamente. Algunos empresarios de gratos recuerdos, y sobre todo de un excelente trabajo fueron: Don Pedro Rivas Cuellar, el Lic. Felipe Reynoso Jiménez, Don Ángel Talamantes Ponce, el Ing. Carlos Macías Arellano, Don Juan Morales Morales, Don Gilberto López Velarde; la primera mujer alcaldesa en el país, Carmelita Martín del Campo y Don Héctor del Villar entre otros.

Sin embargo eso cambió por la ambición de los políticos que consideraban que los militantes partidistas debían ser los que aspiraran a los cargos públicos y ahí volvió a ganar la ambición de quienes viven de la política, pero perdió la ciudadanía que con el empresariado había vivido buenos gobiernos municipales.

En el caso de la gubernatura Felipe González fue el primer empresario de Aguascalientes que alcanzó la gubernatura. Sin haber tenido nunca antes un cargo de elección popular, se animó a enfrentarse a un político de conocida capacidad como lo era Héctor Hugo Olivares. Sin nada que perder Felipe tomó, se puede decir que a fuerza, la estafeta panista, partido en el que incluso ni militaba y al que se afilió al cuarto para las doce para alcanzar la gubernatura que en ese tiempo también la buscaba el hoy extinto Benjamín Gallegos. Para el PAN fue el gran hitazo designar a Felipe pues contra todos los pronósticos logró un triunfo contundente y junto con él llevó al panismo aguascalentense a ocupar la casona de los Rincón Gallardo por primera vez en la historia del partido blanquiazul. Y de ahí en adelante los panistas lograron obtener otras dos gubernaturas en manos de Luis Armando Reynoso y posteriormente el actual gobernador Martín Orozco Sandoval.

Actualmente, si los dos principales grupos panistas logran limar sus asperezas, no tendrán ningún problema para seguir teniendo el control del estado con la gubernatura y la alcaldía de Aguascalientes, así como el Congreso del Estado. Morena en Aguascalientes no se ha consolidado como partido político a pesar del clientelismo que el gobierno federal ha logrado conjuntar. Sin embargo el problema son los mismos militantes los que han mostrado un canibalismo exacerbado en su lucha por controlar el partido y por ende la repartición de candidaturas. Desafortunadamente para ellos, no se ve cómo puedan conciliar. No hay por dónde.

En el PRI al Profesor Herminio Ventura le va a tocar lidiar con situaciones muy difíciles, empezando porque no tendrá los recursos económicos suficientes para realizar campañas un poco decorosas y por ende los que se animen a ser candidatos tendrán que poner de su peculio cantidades respetables para promocionarse ante la población, con la salvedad de que sus posibilidades de triunfo no serán muy seguras. Aguascalientes no es Coahuila ni Hidalgo. Además de que los priístas que más o menos tenían cierto prestigio ya han emigrado a otros partidos y los que no se han ido a otros partidos ya cedieron a la remuneración económica y están ya al servicio de los gobiernos panistas. Hoy podemos decir sin duda a equivocarnos que como dijera el priísta ex gobernador de Guerrero, Rubén Figueroa Figueroa: “La caballada está flaca”.

Como colofón hay que decir que los políticos que en verdad tienen posibilidades de ser designados y de triunfar en las urnas, no se andan exhibiendo ni adelantan tiempos. La ortodoxia política es y será siempre bien vista. Hoy en Aguascalientes estamos viendo un elevado número de políticos a la carrera y no de carrera.