El Heraldo de Aguascalientes tuvo la visita de Lorena Itzel Rangel Batres, una destacada atleta originaria de San Luis Potosí, pero con sangre aguascalentense.
Lorena nació en el año 2002 en la capital potosina, pero gran parte de su familia radica en Aguascalientes, por lo que cada año visita nuestra tierra para pasar tiempo con sus seres queridos antes de regresar a su intensa actividad deportiva.
Actualmente, la joven mexicana estudia en la Universidad Estatal de Luisiana, donde tuvo una beca del 100% por su gran talento en el atletismo. Además de tener un gran desempeño académico, la joven potosina cuenta con un gran talento atlético, lo que la ha llevado a competir en importantes eventos regionales, nacionales e internacionales.
Su pasión por el deporte comenzó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 cuando se enamoró del atletismo y se hizo una promesa de representar a México en alguna competencia internacional. A los 14 años comenzó con su carrera deportiva que se ha visto plagada de éxitos y grandes experiencias.
Además de sus múltiples campeonatos y medallas nacionales, Lorena ha logrado su sueño de representar a nuestro país en Juegos Olímpicos Junior de Buenos Aires, Argentina, siendo una de sus mejores experiencias, además de una competencia en Kenia que también le dejó un gran aprendizaje.
Este año, Lorena estuvo a pocos segundos de dar la marca para ir a Juegos Olímpicos en las pruebas de 800 y 1,500 metros, pero lamentablemente no pudo cumplirlo. Sin embargo, su meta a largo plazo es tener un buen proceso olímpico durante los próximos 4 años para poder estar en Los Angeles 2028, además de sus diferentes competencias en este periodo.
La joven potosina mencionó que su gran motivación es la pasión y el amor por este deporte y piensa que esa es la clave para poder lograr tus metas.
De igual manera, Lorena comentó acerca de su experiencia de mudarse a otro país para cumplir sus metas, añadiendo que es una oportunidad que muy pocos reciben, por lo que exhortó a los jóvenes que atraviesan la misma situación de tomar la oportunidad sin importar los miedos, pues es una decisión de la que no se arrepentirán nunca.