La pandemia del COVID-19 ha provocado un incremento de hasta un 30% en las complicaciones de enfermedades cardiacas en Aguascalientes a consecuencia de la atención tardía hacia estos pacientes, reconoció el director de la Fundación Cardiovascular de Aguascalientes, Edmundo Bayram Llamas.
El especialista señaló que los pacientes con presión alta o cualquier cardiopatía y especialmente los diabéticos son los que tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones cuando son infectados por COVID-19, además de que otro factor que está incidiendo en el agravamiento de este tipo de personas, es el miedo a acudir tanto a las instituciones de salud como a los consultorios médicos por no contagiarse. “Cuando arriban a los consultorios, llegan descontrolados, muchas veces ya en fases tardías donde es muy poco lo que podemos hacer por el paciente y por la enfermedad”.
Asimismo, dijo que lamentablemente las instituciones de salud en México permanecen todavía con la cerrazón de no abrir las consultas externas de especialidades al centrar todos los esfuerzos en los pacientes con COVID-19, lo que provoca que mucha gente con cardiopatías u otras enfermedades, que no tienen los recursos para pagar una consulta médica privada se queden sin atención médica. “Hay que presionar un poco, nosotros como gremio médico y en general la sociedad a que se haga alguna estrategia de citas programadas con cierto intervalo de tiempo entre un paciente y otro para que toda esa población de hipertensos, cardiópatas y diabéticos, pueda seguir recibiendo la atención médica adecuada que ellos necesitan y que merecen”.
Ante este panorama, reconoció que el paciente cardiópata al que le dé influenza o COVID, sus posibilidades de salir adelante son un 50% menores que las de una persona aparentemente sana, que no se le haya diagnosticado ninguna de estas enfermedades y la tasa de complicaciones una vez que adquirieron el virus es mucho más alta. “La mortalidad se duplica en los pacientes cardiópatas, diabéticos e hipertensos y lo estamos viendo, los que están muriendo no son los adultos mayores sino la gente en edad reproductiva con alguna enfermedad coexistente, esos son los que mayor peligro tienen”.