“Los animales hacen más por uno que uno por ellos” es la reflexión que el médico veterinario, Martín Gerardo Chávez del Bosque, comparte con los lectores de esta casa editora al mencionar que en esta pandemia se ha sumado la problemática del abandono y maltrato animal por parte de las personas que carecen de compasión y amor a los seres vivos.

Admirablemente, el médico dirige el refugio para mascotas “San Roque”, movido por la devoción y el amor hacia los animales que aprendió de su padre. Gran parte de su vida se ha dedicado al rescate de esos seres indefensos que sufren maltrato y/o abandono.

“La crueldad e indiferencia que muchas personas tienen hacia los animales es lo que me hizo actuar a favor de estos seres que nos brindan importantes enseñanzas en la vida y que entregan su amor sin esperar algo a cambio”, señaló.

“En el refugio hemos recibido perros, gatos, armadillos, tortugas, peces y hasta víboras, es decir, no nos limitamos porque el objetivo es brindar atención a todo ser vivo que necesite de nuestra ayuda”, argumentó.

Haciendo un análisis en lo vivido en esta pandemia, el Dr. Chávez ha llegado a dos importantes reflexiones, la primera es que la gente se ha vuelto indolente con los animales, a causa del desempleo y la crisis en la terrible situación económica que ha hecho que las familias lancen a la calle a sus mascotas, abandonándolos y dejándolos a su suerte pero otra reflexión es que muchos animalistas dejaron de salir a rescatar por temor al contagio, pero sobre todo por falta de recursos.

Cabe destacar que el refugio “San Roque” lleva este nombre inspirado en la vida y obra de un santo monje llamado San Roque, de quien se sabe que al llegar la fiebre negra, él brindaba ayuda a quienes lo necesitaban, sin quedarse en el convento, pues su preocupación era apoyar en tiempos difíciles. Cuenta la historia que un día el monje se contagió, brotando llagas en su cuerpo, quedándose casi moribundo en la calle. Un perro, de dueño pudiente, diariamente lamía las llagas del monje y con su hocico robaba pan para llevarle al enfermo hasta que logró curar sus heridas, por lo cual el monje continuó predicando el Evangelio y de ésta manera, apreció aún más la vida de los animales, convirtiéndose en protector de éstos.

Reflexionando en esta hermosa historia de San Roque, el Dr. Chávez señaló: “A lo largo de mi vida he tenido cuadros depresivos de los cuales he podido salir adelante con el cariño que me brindan todos los animalitos que ahora forman parte del refugio y es aquí cuando me detengo a pensar que ellos han hecho más por mí, que yo por ellos”.

Como anécdota en su etapa de estudiante, recuerda que hubo una frase que ha marcado su vida, escrita en el pizarrón de las aulas de estudio por el maestro Rodolfo Cuellar Salas, quien con puño y letra escribió: “Los animales son incapaces de pensar pero son capaces de sentir”, por esta razón dice que todos debemos sentir compasión por ellos, protegerlos y ayudarlos.

Desde hace 13 años el refugio “San Roque” ha atendido a innumerables animalitos, gracias al trabajo y esfuerzo conjunto del Dr. Chávez con sus hijos: Juan Pablo y Luis Gerardo Chávez Martínez, quienes han seguido los pasos de su abuelo y ahora de su padre, siendo personas generosas en el apego a la vida animal, principalmente. Asimismo, con el apoyo de colegas, amigos y empresarios que aportan su granito de arena para solventar las necesidades, principalmente de alimento, a los refugiados.

“En el albergue no aceptamos animales que “estorban” o que se vuelven mascotas “despreciadas” por sus dueños, pues esas son acciones de gente irresponsable que no educa a sus hijos, desde pequeños, para respetar la vida de su mascota o de cualquier ser vivo, comentó.

Actualmente en el refugio se encuentran 32 perritos que esperan encontrar un hogar, representando una cifra muy buena, ya que en años anteriores se ha tenido una gran cantidad de canes, lo cual quiere decir que es extraordinario el trabajo de este médico quien ha logrado ubicar en un hogar digno a cada animalito que llega al albergue. Tal y como él mismo lo señala, el éxito de un refugio radica en conseguir un hogar donde el animalito encuentre amor, atención y cuidado.

Finalmente, el Dr. Chávez hace un atento llamado a la sociedad en general para que en estos tiempos de pandemia resguarden a sus mascotas en el hogar, pero sobre todo que en estas fiestas decembrinas y de año nuevo no obsequien animalitos a las personas que carecen de compromiso para la atención y cuidado de todo ser vivo, por el contrario, es necesario educar a la niñez para que se practique el respeto a la vida animal.