Ante tantas personas que van y vienen sin cubrebocas , que rechazan el aislamiento porque no les gusta y no porque no puedan, y además manifiestan resistencia al cumplimiento de medidas sanitarias de prevención como el uso de gel o el lavado constante de manos, no podía pasar desapercibida la figura de don Refugio Reyes, sobre una banca en la calle Zaragoza, portando un cubrebocas azul que algún ciudadano le colocó, y que bien puede tomarse como ejemplo o recordatorio de la importancia que hoy en día tiene portar el insumo.