Natalia Vitela Paredes
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Tras su paseo por las dunas de Qatar y su convivencia con camellos, Daniela Martínez empezó a sentir una fuerte opresión en el pecho, así como dolor de garganta y tos, síntomas asociados al Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (MERS) o el llamado «virus del camello».

«Nos llevaron a hacer un recorrido en las dunas y se podía interactuar con los camellos. Pero en esa semana empecé a presentar síntomas. Me dolía mucho el pecho, era una opresión muy fuerte y todavía regresé enferma a México, el primero de diciembre. Tenía muchísima tos, dolor de garganta y fiebre», contó la joven.

El 24 de octubre, la Secretaría de Salud emitió un aviso preventivo de viaje a Qatar por la celebración de la Copa Mundial 2022 ante las actuales emergencias de salud pública de importancia Internacional, como Covid-19 y viruela símica, aunado a las enfermedades que se encuentran presentes en la población de Qatar como influenza, Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS), dengue, enfermedades diarreicas agudas, y rabia en los animales.

Una de las recomendaciones de la dependencia es evitar, durante el viaje, el contacto con animales especialmente silvestres, callejeros y camellos.

Daniela, quien viajó del 18 de noviembre al primero de diciembre a Qatar para disfrutar del Mundial, aseguró que otros tres de sus acompañantes, entre ellos dos niños, también presentaron síntomas.

«Los niños tenían mucha tos».

Incluso, señaló que de regresó a México muchos de los pasajeros del avión iban tosiendo.

«Medio avión de regreso iba tosiendo».

«Tenía una tos seca e intentaba tomar mucha agua y ni así se me quitaba, la tos seca era muy escandalosa; todavía tengo tos, en las noches sigo tosiendo», afirmó la joven.
Vuelve a Monterrey con signos de gripa
Pako Varela, quien visitó Qatar para disfrutar del Mundial, indicó que después del partido de fútbol de México contra Argentina empezó a presentar síntomas de gripa.

«Comencé a sentirme mal de la garganta al terminar el México contra Argentina. El 2 de diciembre, la tos era más fuerte. Fui al médico de primer contacto donde me hospedaba y me dio tratamiento contra los síntomas. Como todos comentaban los síntomas yo pienso que tuve el ‘virus del camello'», señaló.

El joven, quien regresó el 11 de diciembre a Monterrey, mencionó que a su retorno continuaba con síntomas, pero más leves.

El MERS se reportó por primera vez en Arabia Saudita en 2012 y es una enfermedad respiratoria grave que involucra principalmente al tracto respiratorio superior. Causa fiebre, tos y dificultad para respirar. Aproximadamente, el 30 por ciento de las personas que han contraído esta enfermedad han muerto. Algunas personas sólo tienen síntomas leves.

Esta enfermedad viene del MERS-CoV, un virus que se contagia de animales a humanos. También se ha encontrado en camellos y la exposición a estos animales es un factor de riesgo.
‘Era como estar en un paraíso libre de bichos’
Fueron 18 días de viaje y la tos apenas está desapareciendo.

El viaje a Qatar 2022 dejó grandes experiencias, pero también dejó a todo un grupo enfermo, por fortuna, ninguno de gravedad.

Desde hace más de dos años comenzamos a armar el viaje. Fue un grupo de 12 personas, 8 adultos y 4 pequeños, todos amantes del futbol. Llegamos a Europa el 13 de noviembre, y a Doha en las primeras horas del 18.

Erróneamente, miles y miles de aficionados pensaban que era una ciudad libre de virus. Nadie usaba cubrebocas. Y tras casi tres años de pandemia era como estar en un paraíso «libre» de bichos, pero la realidad es que sabíamos a lo que nos ateníamos.

Nuestro primer juego estaba pactado el lunes 21 de noviembre para ver a Inglaterra contra Irán, pero el 20 por la tarde mi esposa comenzó con tos y a sentirse cansada. Se hizo una prueba rápida de Covid-19 y ¡sorpresa!, positivo.

La aislamos pues el departamento tenía un cuarto extra, pero la fiesta no se podía detener, y nadie quería detenerla. Ella comenzó a tomar medicina y se levantó mejor. Nos fuimos al estadio, y usó doble cubrebocas por los siguientes tres días.

Pero poco a poco comenzaron a sentirse brotes masivos. Todos los del grupo fueron cayendo como «soldaditos». Mi hijo y yo dimos negativos, pero los síntomas eran obvios, uno con moco, otro con tos, otro cansado, pero nadie quería detener la fiebre mundialista.

Fuimos a una decena de partidos en una semana, y pasaban los días, y al subirse al metro, al camión o en el mismo estadio, uno podía ver a miles de aficionados tosiendo o con carraspeo.

Todos en la ciudad andaban enfermos, pero como si nada.

El brote no se detuvo. Hubo fans que terminaron en el hospital, los medicaron y los dejaron ir, pero también al darse a conocer que el Síndrome Respiratorio de Medio Oriente está con todo en Qatar, uno se da cuenta que si no fue Covid, sin duda, también nos trajimos algo del camello.