Por: Juan Pablo Martínez Zúñiga

Una serie difícil de rechazar

Debido a la fascinación que despierta “El Padrino” (Coppola, E.U., 1972), una obra excelsa por donde se le vea e incapaz de envejecer por su atemporal trabajo argumental y temático, muchos cinéfilos nos afanamos por averiguar toda historia relacionada con su filmación y proceso creativo para entender cómo se confecciona un filme de esta naturaleza. Bastante tinta real y virtual, así como documentales y material suplementario en sus muchas ediciones para DVD, BluRay y 4K han expuesto las tribulaciones, luchas internas y desafíos que tuvieron que vivir los involucrados para que una de las mejores producciones norteamericanas de todos los tiempos pudiera estrenarse aquel otoño de 1972, por lo que esta nueva producción para la plataforma Paramount+ titulada “La Oferta” no debe verse como un riguroso recuento histórico sobre lo que sucedió a inicios de los setenta, cuando se decidió adaptar la exitosa novela de Mario Puzo, pues todo lo que se ve durante los 10 episodios que emplea este proyecto televisivo para narrarnos la odisea por llevar a la pantalla esta clásica historia sobre la familia Corleone, es una ficción edulcorada que pone en primer plano a figuras que en la realidad sólo estuvieron a la sombra y de esta manera manifiesta una idea lúdica sobre lo que es una producción cinematográfica, pero logra seducir y convencer porque su estructura, personajes y ritmo son cuidados para revelarnos, no una verdad absoluta sobre cómo se filmó “El Padrino”, sino cómo deseamos que hubiera ocurrido.
“La Oferta” tiene como protagonista al productor Albert Ruddy (Miles Teller, quien también produce), un programador informático quien tiene una epifanía después de ver “El Planeta de los Simios”: hacer cine. Comienza elucubrando la famosa serie cómica “Los Héroes de Hogan” para después trabajar como productor en la división de filmes de bajo presupuesto para la Paramount, entonces gobernada por el locuaz y exuberante Robert Evans (un excelente Matthew Goode) y propiedad de la compañía Gulf+Western, liderada por el extravagante austriaco Charles Bluhdorn (Burn Gorman), quien estaba más interesado por el dinero que por el arte. El destino pone en las manos de Ruddy la adaptación cinematográfica de “El Padrino”, originalmente visualizada como una película serie “B” de gánsters, para evolucionar en un ambicioso proyecto por el que habrá que luchar a capa y espada para que se realice conforme la visión creativa del entonces prometedor cineasta Francis Ford Coppola (Dan Fogler) a la vez que el proyecto va en contracorriente de los intereses de la comunidad italoamericana representada por el mafioso Joe Colombo (Giovanni Ribisi), quien debe acatar los caprichos de un conglomerado de su gremio mientras trata de establecer una entidad que represente a su etnia en el país. A lo largo de la historia, Ruddy será el hombre clave para resolver todo problema que surja, ya sea los eternos estira y afloja con Evans, la incredulidad de Bluhdorn por que el filme sea un éxito, apalancar los talentos de Al Pacino (Anthony Ippolito) -a quien Evans detestaba- y Marlon Brando (Justin Chambers), para estelarizar la película e incluso amigarse con Colombo, no sólo para que su comunidad desistiera de boicotear la producción sino para encontrar apoyo en la misma gracias a sus nexos y tácticas intimidatorias, teniendo siempre a su lado a una tenaz asistente llamada Bettye (Juno Temple), quien a la postre se convertirá en una de las agentes de talentos más reconocida en la Meca del Cine .
La serie se nutre constantemente de referencias, tanto a modo de guiño como directas a las películas de “El Padrino”, con varios de sus elementos narrativos que se integran orgánicamente a la historia a la vez que se remite a situaciones, filmes y personajes de la vida real del Hollywood de aquella era, manteniendo una idea clara de que esto no es un recuento factual de los acontecimientos sino una carta de amor al cine en general y, por supuesto, a aquella cinta irrepetible. “La Oferta” carece de mucho rigor histórico y varios de sus puntos dramáticos se resuelven más por aspectos fortuitos o sin una exploración a fondo, pero termina por ser una experiencia que absorbe debido al talento involucrado, unos guiones bien trabajados y el inherente magnetismo que posee el mito de “El Padrino” en la cultura popular y de cualquiera que ame el 7º arte. Es por ello que esta “Oferta” simplemente no se puede rechazar.

Correo: corte-yqueda@hotmail.com