En los años 60s surgió el Red Power Movement en Estados Unidos, un fuerte movimiento nativo americano que buscaba el activísimo y reconocimiento de la comunidad. Este movimiento tomó el cierre de la prisión de Alcatraz en 1963 como una oportunidad de materializarlo. A pesar de que hubo un intento en 1964 por ocupar la isla, fue hasta 1969 cuando El Movimiento Indígena Americano tomó la isla para ocuparla. Esta ocupación fue liderada por Richard Oakes, quien declaró la isla de Alcatraz como tierra indígena bajo el Tratado de Fort Laramie, quienes se basaron en una disposición del tratado que establecía que cualquier tierra federal que fuera retirada del uso gubernamental o abandonada debía ser devuelta a los pueblos indígenas, por lo que tenían el derecho legal de reclamarla.

Oakes tenía la intención de convertir la isla en un refugio para los nativos americanos, estableciendo un centro de estudios, y otras instalaciones dedicadas a los nativos. Se hicieron llamar indios de todas las Tribus, y llegaron a habitarla cerca de 400 personas.

La comunidad gestionó una elección de miembros y una serie de reglas, también se contaban con trabajos y comités para el funcionamiento de la isla. Los activistas contactaron con otras comunidades indígenas e incluso crearon su propia estación de radio, donde iniciaban debates educativos sobre la cultura nativa. Fue esta la razón por la que el publico en general conoció la situación de la ocupación y brindó a los nativos la oportunidad de contar su historia, contrarrestando la información falsa del gobierno estadounidense.

El gobierno federal en un inicio exigió el desalojo de la isla, pero accedió a las demandas del consejo nativo. Un año después surgió un desorden cuando personas no nativas se establecían en la isla, fomentando la cultura hippie e introduciendo drogas en la isla. Además, la hija de Oakes, su líder, falleció en un accidente y decidió abandonar la isla, por lo que grupos rivales luchaban por el liderazgo.

Los nativos americanos estaban molestos con el presidente Lyndon B. Johnson porque durante su mandato intentó terminar con el status especial de tribus, eliminando la protección federal y obligándolos a integrarse en ciudades como San Francisco con la promesa de empleos, dejándolos aislados. Posteriormente, durante el mandato de Nixon, fue quien puso fin a la ocupación indígena cortando todo el suministro eléctrico que se había instalado en la isla. La ocupación en la isla duró aproximadamente 19 meses. Durante el último periodo, testimonios de los ocupantes denunciaron el consumo abierto de drogas, conflictos con los líderes de la isla y un caos ya generalizado. Aunque la ocupación terminó, el objetivo principal se logró y mejoró el status de todos los pueblos indígenas: Se condujo a la erradicación de las Políticas de Terminación y Reubicación, marcando un fin de décadas donde el gobierno estadounidense eliminó el reconocimiento federal de tribus nativas; el presidente devolvió varias tierras sagradas y brindó soberanía a los pueblos indígenas y se aprobaron múltiples leyes federales para su reconocimiento.

La ocupación de Alcatraz se convirtió en un símbolo del movimiento nativo americano y de la lucha por el reconocimiento, soberanía y dignidad de los pueblos indígenas en Estado Unidos.