Marco Antonio Hermosillo González, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles, indicó que para el sector de la construcción las precipitaciones pluviales no son benéficas, ya que implican el retraso en la ejecución de las obras y pérdidas económicas.
Destacó que hay ciertas etapas en el proceso de construcción, en las cuales, cuando se presentan algunas lluvias no se puede continuar con los trabajos, como la cimentación, pues con el material húmedo no se garantiza que el cemento alcance su máxima resistencia; lo mismo ocurre con la pavimentación de las superficies de rodamiento, ya que de aplicarse el asfalto bajo estas condiciones, la calidad de las superficies de rodamiento no será la óptima, y sería probable que en el futuro se registre la aparición de baches.
Marco Antonio Hermosillo apuntó que lo anterior implica pérdidas para los ingenieros, ya que deben retrabajar los materiales y, en ocasiones, toda una etapa de un proceso, lo cual representa un gasto extra que no tenían contemplado dentro de su esquema, lo que afecta sus finanzas.
En este sentido, comentó que esto es algo cíclico para el gremio, y que ante el arranque de obras en la segunda mitad del año, “la idea es no parar las obras, porque ahorita que arrancan, tenemos que entrarle a todo”, si bien es probable que algunos constructores tengan que solicitar una prórroga, pues la obra pública se ejecuta conforme a un programa, y es probable que las precipitaciones pluviales provoquen retrasos que les impidan cumplir con los tiempo de entrega establecidos.
Por último, el presidente del Colegio de Ingenieros Civiles advirtió que pese a ello, las lluvias traen bondades para distintos sectores, como el agropecuario, por lo cual es benéfico que se registren, eso a pesar de que se modifica la dinámica para el gremio de la construcción.