La obesidad no discrimina, perjudica por igual a chicos y grandes, habitantes de urbes y zonas rurales. Enrique Ávalos Carrazco, presidente de la Sociedad Nacional de Medicina General, comentó que los malos hábitos alimenticios se expanden entre todos los estratos de la sociedad, pues la comida chatarra ya se consume por igual en todas partes, por personas de distintas edades, ya que hay una tendencia a preferir las botanas sobre las frutas y verduras.
Apuntó que ante las necesidades económicas, cada vez es más común que el papá y mamá trabajen, por lo cual en las grandes ciudades se han popularizado los puestos de comida rápida, pero también en las comunidades rurales hay cada vez más tiendas de abarrotes que venden galletas o papitas que no aportan nutrientes, y sí muchas grasas y calorías.
Ávalos Carrazco también alertó sobre los niños que a temprana edad ya presentan problemas de sobrepeso, pues mientras hace algunos años sólo tres de cada 10 menores de edad tenían problemas de obesidad, ahora son siete de cada 10, lo que en parte se atribuye a los nuevos estilos de vida, porque los menores ya no tienen actividades físicas, ni siquiera a la hora del recreo cuando prefieren jugar con su celular.
Puntualizó que esto es grave porque los niños son los más propensos a desarrollar la diabetes tipo dos, esto, debido a que su páncreas trabaja a gran velocidad, situación que los va a obligar a estar sometidos a tratamiento médico, cuando dicha situación se pudo prevenir con alimentación, ejercicio y demás cuidados en casa”.
Para finalizar, el Sociedad Nacional de Medicina General manifestó que por lo anterior se deben de reforzar las campañas de las instituciones de salud para combatir la obesidad, pues aproximadamente el 20% de la población padece de diabetes, pero muchos no saben porque no tienen ningún síntoma y no se revisan.