Noé García Gómez

Iniciamos el año con un anuncio en nuestros teléfonos “inteligentes”, en particular en la aplicación de mensajería WhatsApp, donde nos pedía que se aceptaran las nuevas condiciones para poder seguir usando dicha herramienta digital. Algunos desconfiados no le dieron clic al botón de aceptar, y se pusieron a leer y a analizar los nuevos términos. Entre ellos podemos descartar o levantar las cejas ante los siguientes.

Podrán acceder al historial de navegación, a la configuración y a los estados compartidos; también recopilará de manera automática la interacción del usuario, los ajustes, las interacciones, la frecuencia, la ubicación del dispositivo y hasta la carga de la batería, así mismo podrán acceder a nuestra agenda de contactos y por supuesto la IP. También instalará las llamadas “cookies” para promocionar servicios que según ellos nos puedan interesar o mejorar la experiencia.

La realidad es que Facebook, compañía a la que ya pertenece WhatsApp, es una potente trituradora de datos que podemos llegar a pensar que nos conoce mejor que nosotros mismos.

Pero, ¿cuál es la razón que Facebook a través de WhatsApp pidió que se aceptaran estas nuevas condiciones? El mismo Mark Zuckerberg lo dijo a finales del año pasado en una conferencia con expertos, utilizando una palabra interoperabilidad, la compañía más importante de red social quiere que pueda transitar información en todas sus aplicaciones, conectando Facebook Business o Facebook Market y WhatsApp Business, así como Instagram y Messenger. Principalmente con fines comerciales, publicidad y venta.

Pero es importante también traer a colación que Facebook, WhatsApp y su nueva política de privacidad no pudieron con la Unión Europea. Así es, Facebook publicó un comunicado que dice “que no usará la información de la nueva política, debido a las negociaciones con los organismos europeos de protección de datos”, sin duda un éxito de las estrictas regulaciones de privacidad que en Europa y Reino Unido han introducido en los últimos años.

Lo que también obligará a compañías como Google, Apple, Amazon y Microsoft a tener que sentarse a negociar con la representación europea por la llamada Ley de Servicios Digitales y Ley de Mercados Digitales, que tienen el objetivo de poner a raya a los gigantes digitales, y al menos en este primer round lo han logrado. De hecho, en Estados Unidos están aplaudiendo dichas medidas y están buscando cómo frenar a estos gigantes de las conexiones digitales.

Hace algunas semanas, la Comisión Judicial de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos publicó un informe sobre la situación de la competencia en los mercados digitales, con un contundente llamado a la acción y el bosquejo de un plan para revitalizar la legislación antimonopólica estadounidense.

La siguiente pregunta es, ¿por qué en México y Latinoamérica entraron sin ningún tipo de contención? Una pregunta que aún no tiene respuesta, creo que a nuestros legisladores y gobierno no les pasa por su agenda.

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