El auge de la derecha en países europeos ha tomado fuerza en los últimos años y su ascenso parece trascendental luego de la influencia de líderes populistas que han logrado la aceptación ante la defensa nacionalista. El pasado 9 de junio se llevaron a cabo las elecciones al Parlamento Europeo donde la ultraderecha francesa, y su representante, Marine Le Pen de la agrupación Nacional derrotaron al partido del actual presidente de Francia, Emmanuel Macron, mismo que decidió convocar a alecciones anticipadas presidenciales tras esta derrota.
Son agrupaciones ultranacionalistas como Alternativa para Alemania, Partido de la libertad en Austria, Fidesz en Hungría, Vox en España, Hermanos de Italia, Vlaams Belang de Bélgica, entre otros; quienes obtuvieron la victoria o un número de escaños considerable. Esta victoria recae directamente en la decisión y opinión pública de los Ciudadanos europeos, quienes han votado en un contexto de polarización en temas de nacionalismo extremo, las políticas anti inmigratorias, el eurosceptismo, temor al terrorismo y el rechazo de la gestión de la Unión Europea por temas de economía y políticas migratorias a las que los países miembros se ven forzados.
La derecha ha logrado obtener importancia luego de que la izquierda no cumplió con las expectativas desde la crisis económica del 2015 que atravesaron países europeos. La derecha, hoy en día ofrece la rapidez de atender lo que la democracia liberal no ha logrado, se plantea con alternativas eficaces y legislaciones aceleradas y mucho más simples, generando líderes populistas que intentan gobernar de manera distinta, con personajes mucho más jóvenes. Comúnmente algunas de sus propuestas se centran en el cierre de fronteras a la inmigración y las consultas populares para toma de decisiones, haciendo parte a los electores de decisiones controversiales. Se pude decir, que en general la ultra derecha ha sido considerada seriamente por los votantes, sin embargo, depende de quién sea el líder populista del que se hable y el efecto que genera dentro de su país. Para el caso de Le Pen, se le considera una de las líderes populistas más controversiales en la historia reciente de Francia, sin embargo, se prevé que pueda llegar pronto a la presidencia.
Por otro lado, el sentimiento anti inmigratorio que se ha incentivado alrededor de Europa, ha fortalecido esta ideología nacionalista y proteccionista, misma que tiene relación con las motivaciones electorales actuales, en busca de protección de los propios intereses.
De ahora en adelante, se plantea una mayor fragmentación del mapa político europeo, y mayor diversidad de la opinión pública. La extrema derecha es diversa y no se puede generalizar en un solo concepto, el Parlamento Europeo comenzará una etapa distinta de polarización partidista.