Ante la creciente pérdida del poder adquisitivo que acumula más de un 40% en los tres últimos años, el Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial hace un llamado a patrones y a trabajadores a sentarse a la mesa del diálogo con apertura de cara al incremento salarial 2022, porque hay nuevas condiciones en el mercado que deben ser atendidas para llegar a negociaciones positivas.
Para el próximo año se proyecta que la inflación estará más controlada e irá en descenso, lo cual podrá dar cierta estabilidad a la hora de hacer las propuestas de aumento salarial. Sin embargo, la negociación deberá ser en función de la información del INEGI respecto a la canasta mínima alimentaria, consideró el director del CIDE, Alberto Aldape Barrios.
Es importante que no se quiera solicitar aumentos salariales por encima de la inflación general, la cual se halla por arriba del 6%, pero al mismo tiempo hay productos que son controlados y administrados por el gobierno y eso hace que no sea tan gravoso el impacto sobre los ingresos de los trabajadores.
Por el lado de los patrones, necesitan entender que si no se recupera el poder adquisitivo están lesionando la economía de todo el estado y del país, porque habrá una menor capacidad de consumo, señaló el director del CIDE.
Es frecuente que los patrones excusen que no tienen recursos para las mejoras salariales, y la recomendación sería que revisen a fondo sus costos, implementen innovación tecnológica y sobre todo busquen nuevos mercados y alianzas.
Adicionalmente, los trabajadores deberán cuidar su fuente de empleo, así como tener una apertura de negociación junto con la parte empleadora, buscar las opciones que beneficien a ambos lados, porque trabajo sin capital no hay rendimiento. Capital sin trabajo no genera absolutamente nada.