Solitaria muerte encontró una persona de sexo masculino, al interior de lo que fue su última morada, ubicada sobre la calle Ignacio Zaragoza, en la zona centro. La víctima, identificada como Édgar, de 39 años de edad, tenía aproximadamente tres días de haber fallecido.
Fueron los olores fétidos los que provocaron que vecinos del lugar solicitaran la intervención de los cuerpos de emergencia, mismos que se trasladaron hasta el lugar de los hechos. Elementos de la Policía Municipal, al llegar, lograron entrevistarse con quien se identificó como Humberto, de 62 años de edad, quien precisó que, luego de haber insistido en varios ocasiones a la puerta y tras no haber respuesta, ingresó al domicilio, donde encontró tirado en el piso a su hijo, mismo que presentaba manchas de sangre en la ropa, encontrándose, además, huellas hemáticas en el piso. Minutos más tarde, paramédicos de la Coordinación Municipal de Protección Civil arribaron al lugar, únicamente para confirmar la tragedia a consecuencia del estallamiento de úlceras intestinales por consumo de bebidas embriagantes, ya que era la víctima, a decir de su propio padre, consumía alcohol de manera frecuente.
Finalmente, en el lugar, se hizo cargo del descubrimiento el médico familiar, luego de que se confirmara que la muerte del hoy occiso se registró debido a un congestionamiento etílico. Al no haber huellas de violencia, la autoridad ministerial autorizó que el médico particular se hiciera cargo del cuerpo para su traslado a una funeraria.