José de Jesús López de Lara

El drogadicto que mató a su sobrino de 8 años en el municipio de Calvillo, en venganza porque sus familiares no le quisieron prestar dinero para comprar droga, murió en el transcurso del lunes por la mañana en el Hospital Hidalgo, víctima del COVID-19.
Fue identificado como Roberto Carlos, de 35 años, a quien, desde el momento de su arresto, se le detectó que se encontraba enfermo, por lo que ese mismo día fue trasladado al Hospital Hidalgo.
Fue el lunes, a las 09:00 de la mañana, cuando se reportó su muerte a la Fiscalía General del Estado, por lo que se trasladaron a dicho nosocomio a realizar las diligencias correspondientes. Debido a que la muerte de Roberto Carlos fue por la enfermedad relacionada con el COVID-19, su cadáver fue incinerado y no se le realizó necropsia.
Fue el domingo 8 de agosto a las 15:00 horas, cuando Roberto Carlos mató con un cuchillo a su sobrino de 8 años, en el interior del domicilio de la abuela materna, ubicado en la calle 16 de Septiembre y esquina con la calle Miguel Hidalgo, en la colonia Crucero de las Pilas, en el municipio de Calvillo.
El sospechoso lo atacó en varias ocasiones y logró herirlo en diferentes partes del cuerpo, aunque la herida que lo mató fue una que le provocó en el cuello.
Cuando el papá del niño, de nombre Alfonso, de 40 años, trató de evitar la agresión, también él resultó lesionado, por lo que, en una ambulancia del ISSEA, fue trasladado a recibir atención médica al Hospital General de Calvillo.
Cabe destacar que policías estatales y policías preventivos de Calvillo lograron la captura del agresor, quien se encontraba lesionado, luego de haber sido golpeado por sus mismos familiares y vecinos.
Al ser trasladado a la Fiscalía General del Estado, y tras ser revisado por médicos legistas de la Dirección de Investigación Pericial, a Roberto Carlos se le detectó que se encontraba mal de salud, por lo que pidieron que fuera trasladado al Hospital Hidalgo.
En ese lugar, se descubrió que estaba enfermo de COVID-19, por lo que fue sometido a un tratamiento médico. Sin embargo, su estado de salud se agravó desde el pasado sábado y, finalmente, murió el lunes por la mañana.
Las investigaciones realizadas por agentes del Grupo Homicidios de la PDI permitieron establecer que el móvil del crimen fue una venganza en contra de los papás del niño, luego de que estos se negaran a darle dinero para comprar drogas.
Cabe destacar que Roberto Carlos no alcanzó a ser ingresado al Cereso para Varones Aguascalientes y tampoco se le llevó a la audiencia inicial ante el juez de Control y Juicio Oral Penal del Segundo Partido Judicial con sede en el municipio de Calvillo para ser imputado por el delito de homicidio doloso.