Sergio Cuevas Ávila
El Heraldo

Cincuenta por ciento de las estaciones de servicio están cerradas en Aguascalientes, confirma el presidente de la Asociación de Gasolineros Unidos del Centro, Jesús López López, quien confirmó que, derivado del desabasto de combustible, los franquicitarios comenzaron a limitar la venta a la población, con la finalidad de que la gente no se quede sin gasolina.
El presidente de Gasucen dijo a El Heraldo que a la fecha, 87 de las 174 estaciones que hay en Aguascalientes están cerradas, lo que representa un 50% que no tienen producto. Asimismo, dijo que desde el pasado jueves los empresarios gasolineros comenzaron a racionar la venta de gasolina al público, ello con el fin de que toda la gente cuente con gasolina. “Los despachadores han sido tolerantes y pedimos a la ciudadanía que también respeten, que no es una situación de que ellos no quieran dar servicio. Simplemente están tratando de que la mayor parte de la gente tenga combustible, por eso no se pueden llenar tanques al 100%, es complicado, todos tenemos que poner de nuestra parte en una contingencia de esta naturaleza”.
Igualmente, comentó que se sigue recibiendo combustible en Aguascalientes, aunque no en las cantidades deseadas, el cual es proveniente de la terminal de San Luis Potosí, a donde acuden las pipas de Pemex a cargar y garantizar un abasto equilibrado en los cuatro puntos cardinales de la ciudad. “Se mandaron 11 pipas para cargar y distribuir en un orden equitativo a los cuatro puntos cardinales de la ciudad, dándole prioridad a todo lo que es seguridad, salud por obvias razones y se está surtiendo a gasolineras, pero no lo que están pidiendo, con la idea de que haya producto en la región”.
Asimismo, aclaró que actualmente existe gasolina Magna y Premium en el estado, y sigue llegando producto de los dos tipos de combustible, enfatizando que el diésel nunca ha faltado en Aguascalientes, por lo que pidió paciencia a la ciudadanía e hizo un llamado al Gobierno Federal a tomar las acciones correspondientes para evitar que esto se salga de control. “Nadie somos culpables de esto y mucho menos la ciudadanía, entendemos las razones de que es para evitar el robo de combustible entre la delincuencia, es correcta la acción, aunque quizá la forma no fue la más adecuada; hay muchas circunstancias que no se pueden aseverar, pero sí respetar y gestionar para que esto mejore y haya un cambio en el cómo”, finalizó.