Aunque otras legislaturas hicieron historia por su enemistad con las normas que rigen a la sociedad, la actual demuestra que no sólo es indolente, insensible e irreflexiva, sino que reta al sistema jurídico, lo cual la coloca en los linderos de una sanción que podría ser ejemplar.

El desafío que recién acaba de hacer al Poder Judicial de la Federación, al arrogarse facultades que están fuera de su esfera, es una muestra más que la mayoría de sus integrantes están dispuestos a afrontar lo que venga por tal de no ceder un ápice en la actitud que han adoptado como regla.

Durante la sesión del pasado 12 de noviembre aprobaron la no reelección de la presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, Gabriela Espinosa Castorena, como magistrada supernumeraria que ha desempeñado a lo largo de 15 años, no obstante que esta decisión corresponde única y exclusivamente al Consejo de la Judicatura, que en su momento se pronunció por unanimidad por su revalidación. Lo único que le correspondía hacer al Congreso era darse por enterado de ese acuerdo, pero no convertirse en enjuiciadores

Ya lo dijo el catedrático-investigador de la UAA,  Claudio Granados Macías, que al asumir esa actitud, “los diputados vuelven a invadir la esfera de sus facultades al entrometerse en el Poder Judicial, ya que no justificaron la razón para hacer a un lado del acuerdo del Consejo de la Judicatura”.

Mencionó que hay un decreto que dispone el orden que debe haber para los nombramientos y ratificación de los magistrados y en ninguno de los casos pueden aplicarse con carácter retroactivo, lo cual es del conocimiento de cualquier estudiante de leyes, con mayor razón debería de serlo de diputados y diputadas. Hizo hincapié que el Consejo de la Judicatura “fue hecho a un lado a pesar de ser el único facultado para el análisis y determinar si Espinosa Castorena tiene o no méritos para continuar en el ejercicio de magistrada, lo que se hizo fue emitir un nuevo dictamen elaborado por diputados, vulnerando el marco legal”, decisión que fue particularmente política.

Aunque la magistrada Gabriela Espinosa expresó al día siguiente que acataría el acuerdo del Legislativo, dejó entrever que podría impugnar la decisión, al dejar en claro que “hoy más que nunca, la sociedad de Aguascalientes requiere y exige la respuesta y el compromiso de sus autoridades, no podemos darnos el lujo de pasar por alto el estado de Derecho, al que todos, gobernantes y gobernados, estamos obligados a respetar. La distorsión del sentido de la ley, no es ni será tierra fértil sobre la que se pueda edificar acción alguna de gobierno”.

Puntualizó que toda valoración de la trayectoria de quienes son parte del Poder Judicial “debería ser una evaluación objetiva, a la luz de la legalidad, siempre teniendo en mente el fortalecer a la institución, nunca con el propósito de mantenerla cautiva”.

Con lo vivido en la asamblea plenaria del jueves, quedó constancia que hay un desperdicio enorme en el pago de asesores que tiene cada miembro del Congreso, ya que no fueron capaces de advertir a sus amos el daño legal que puede provocar una decisión de esa naturaleza, lo que motivó que los legisladores se fueran de bruces sobre el hoyo legal que ellos mismos cavaron y en el que podría quedar sepultada la trayectoria política de varios de ellos

INMARCESIBLE

Aunque podría parecer un despropósito señalar que el puente de San Ignacio es “eterno”, en la práctica ha demostrado que a casi 300 años de que fue construido está en perfectas condiciones, pese a que ha sido paso de camiones urbanos, furgones areneros, camiones refresqueros, para transporte de mercancía y utilizado por toda clase de vehículos ligeros y peatones.

Con una “manita de gato”, que tendrá un costó seis millones de pesos a cargo del gobierno del estado, comenzó el pasado 10 de noviembre el rescate de ese lugar. El propósito es que siga siendo aprovechado por los aguascalentenses, como ha sido a lo largo de estas tres centurias. Además de la administración estatal, interviene el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cuyas obras son enfocadas a la restauración total de la estructura, revisión y posterior de la pintura mural de los arcos, proyecto de iluminación ornamental y mejoramiento de las zonas aledañas, además se considera una construcción para la conducción de agua a través de un sistema de drenaje perimetral en aras de rescatar el antiguo sistema pluvial.

El nombre de Puente de San Ignacio es en honor de San Ignacio de Loyola, fundador de la orden de los jesuitas, ya que fueron estos sacerdotes quienes iniciaron los trabajos de su construcción en diciembre de 1743 y dos años después se cerró la primera bóveda de las nueve que integran la arcada del puente, por lo que para 1759 estaba casi listo ya que sólo faltaba levantar los petriles y el empedrado, sin embargo una creciente del Río San Pedro lo derribó. Al año siguiente comenzó la reconstrucción, pero la expulsión de los jesuitas en 1767 dejó inconclusa la obra, reanudándose en 1780 y 17 años después concluyó. Cabe destacar que en la última parte intervino el maestro constructor Nicéforo Ornelas, maestro de obras, que mostró un amplio dominio del oficio, en función que durante todo este tiempo numerosas crecidas del río ha puesto a prueba la solidez del puente. Para concretar la construcción, en 1797, tuvo una participación decisiva el párroco Manuel Colón de Larreategui y el obispo de Nueva Galicia, que contribuyó con 442 pesos  (Recopilación de Guillermo Boils Morales: “Los Puentes de la Independencia”, basado en obras de Heliodoro Martínez López, “El Aguascalientes que yo conocí”; Jesús Gómez Serrano “Haciendas y Ranchos en Aguascalientes”; Universidad Autónoma de Aguascalientes y Fundación Editorial Banamex 2000.

VA POR CUATRO ALCALDÍAS

Aunque soñar no cuesta nada, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sabe que le significará un costal y medio de problemas hacerse de los triunfos que anhela en las próximas elecciones. De entrada considera que serán cuatro las alcaldías que gane, para ello el presidente del Comité Directivo Estatal, Herminio Ventura Rodríguez, apeló a la unidad de todos los priistas, principalmente de aquellos que están interesados en ser candidatos, esto, como primera y fundamental acción, ya que sólo unidos hacia un mismo objetivo podrán alcanzar los triunfos. El mejor ejemplo, de que es posible, lo acaba de dar el Partido Demócrata de Estados Unidos, que al hacer un solo grupo logró llevar a la victoria a Joe Biden y a Kamala Harris, lo que debe hacerse aquí, haciendo un llamado “a los lozanos, los lorenistas, los olivares, los augustos, los palominos, todos deben integrarse; si así lo entienden verán la pelea que vamos a dar”, apuntó Las experiencias vividas en varias contiendas acreditan sus palabras, por lo que es tiempo de dejar atrás los intereses personales y rivalidades internas y formar un solo equipo, que demuestren desde ahora que son nuevos tiempos los que silban en el ambiente tricolor, para ello el profesor Ventura dijo que se tiene una larga lista de posibles candidatos y candidatas para las alcaldías y diputaciones locales y federales, lo que deja constancia que tanto en los jóvenes como en los adultos existe un renovado brío. En los hechos, sostuvo el dirigente, se debe mostrar que el grupismo ha quedado atrás, por lo que serán abanderados quienes se considere pueden hacer un mejor papel, por lo que en su nominación no valdrá origen o raíces políticas, sino su militancia y conocimientos sobre el cargo al que aspira, además habrá una distribución de candidaturas entre jóvenes y adultos y de estos una parte será para mujeres, que al igual que los varones, deben demostrar conocimiento en materia político-administrativa y sobre la historia del partido, para que de obtener el triunfo sepan defender en cualquier foro los intereses de la sociedad y los postulados priistas.