Dr. Gerónimo Aguayo Leytte.

Uno de los trastornos con frecuencia inesperados y que nos sorprenden tanto a familiares como a los médicos y que nos ocasionan una sensación de desazón, profunda tristeza e impotencia, es la presencia súbita de alteraciones del pensamiento en una persona. Pueden aparecer ideas fijas, sensación de persecución o que el enfermo está siendo observado continuamente. También aparecen alteraciones que distorsionan la realidad como las ilusiones que modifican la percepción de algo que existe o las alucinaciones que pueden ser auditivas o visuales, al percibir sonidos, voces o imágenes que no existen. Estos síntomas sin duda modifican la conducta de quien los padece y se pueden observar poca movilidad, mínimo contacto con los demás o agitación, verborrea e incluso actitudes violentas. El razonamiento pierde lógica y se vuelve incoherente.

La descripción corresponde a personas, jóvenes o mayores, que pierden el delicado equilibrio, que el funcionamiento óptimo de su cerebro les permite al tener contacto con nuestro medio ambiente, con otras personas, con nosotros mismos y que requiere una mente lúcida y saludable.

La pérdida del contacto con la realidad puede obedecer a diferentes causas, algunas de ellas todavía poco conocidas y que la ciencia médica las sigue estudiando. Tal es el caso del padecimiento que conocemos como esquizofrenia que incluye varios de los síntomas mencionados. Esta enfermedad suele aparecer en la juventud y desafortunadamente de manera frecuente se hace crónica. Tradicionalmente la enfermedad ha sido tratada por psiquiatras al considerarse históricamente que era un padecimiento de la mente, sin un substrato físico. En la actualidad existen teorías que incluyen aspectos genéticos, de funcionamiento neuronal, de neurotransmisores y han aparecido evidencias de alteraciones demostradas por estudios muy finos, como la resonancia magnética cerebral de tipo funcional, que detectan áreas cerebrales con modificaciones de su metabolismo. Los médicos psiquiatras tratan esta enfermedad pero atendiendo a la creciente demostración científica de componentes neuroquímicos afectados ya apareció la subespecialidad médica de neuropsiquiatría. Sin duda la esquizofrenia implica aspectos psicológicos, sociales, afectivos, que deben ser atendidos por médicos muy bien preparados para brindar la orientación, la tranquilidad, el regreso a la realidad de una forma afectuosa y humana. Esto es lo que hace la psicoterapia, con el apoyo de diversos medicamentos y la participación de la familia. La idea es abrir las posibilidades de tratamiento para los pacientes. Desafortunadamente hoy en día viven en hospitales psiquiátricos muchos de ellos, abandonados por sus familias y sin posibilidades de recibir un tratamiento más integral.

Afortunadamente hay trastornos con estos síntomas, que en general suelen ser breves y resolubles. Tal es el caso de pacientes con las llamadas psicosis breves, en parte precipitadas por situaciones muy estresantes, falta de un sueño adecuado, desgaste físico. En el curso de varias enfermedades de la tiroides, de las glándulas suprarrenales, del hígado, incluso en el período postparto de algunas mujeres pueden ocurrir transitoriamente estas manifestaciones, con una atención adecuada. En personas jóvenes y de edad media también algunas formas de encefalitis inician con alteraciones conductuales y del pensamiento, que se resuelven habitualmente. Las personas mayores de edad por sus diversos padecimientos que suelen tener, también son susceptibles a la aparición de estos síntomas por ejemplo en la enfermedad de Alzheimer, en algunos infartos o hemorragias cerebrales, con algunas infecciones como las urinarias o de los pulmones o simplemente con cambios en la concentración de sus electrolitos en sangre (sodio, potasio o cloro por ejemplo).

Como vemos la mayoría de estos padecimientos son tratables no sólo con fármacos, es fundamental el papel del médico y otros profesionales de la salud mental: psicólogos, psicoterapeutas, rehabilitadores, consejeros familiares. Queda mucho por hacer en este campo tan sensible y humano.