Siete de cada diez personas que deciden privarse de la vida se encuentran bajo el influjo de las sustancias prohibidas y las bebidas embriagantes, que combinado con un historial de vida se desencadena en este suceso dramático para todas las personas involucradas, aseveró el director del Instituto de Servicios de Salud del Estado de Aguascalientes, Sergio Velázquez García.
Ante la ocurrencia de nuevos hechos de suicidios por parte de padres de familia, el funcionario estatal señaló que la zona oriente citadina es una de más recurrentes en estos hechos, donde suceden situaciones de falta de oportunidades laborales, pobreza, la desintegración y la violencia intrafamiliar.
El titular del ISSEA señaló que es un fenómeno social complejo y con demasiadas aristas, no se le puede achacar a un solo factor, y así lo evidencian las estadísticas e investigaciones vigentes, incapaces de determinar el factor único, porque no existe.
Esta realidad debe trabajarse de modo interdisciplinario para encarar la desintegración familiar, el mundo de las adicciones, problemas de índole laboral, conyugal, entre un incontable número de factores.
El secretario de Salud del Estado informó que la primera evaluación del programa “ÁMATE” que se aplica en una colonia conflictiva de la capital, se hará hasta que termine el mismo, el cual empezó el pasado 16 de junio y concluye próximo 16 de diciembre. Se podrá estar replicando en la zona oriente del estado.
Finalmente, aseveró que la autoprivación de la vida es un fenómeno social y no de salud pública, en el cual se encuentra involucrada toda la sociedad y todos debemos estar comprometidos. Se ha optado por denominarlo como autoprivación de la vida y no suicidio, ya que este hecho representa consecuencias sociales, emocionales y laborales para esa persona y para todos sus familiares.