Aseguran los que conocieron de aquel episodio, que un sacerdote tenía poco tiempo de haber concluido sus estudios y casi de inmediato fue enviado a una comunidad de la sierra, cuyos habitantes tenían la peculiaridad de tener una variante en su comunicación, lo que, lógicamente, desconocía el clérigo, que en su primera misa dominical pidió a la feligresía que contribuyeran para comprar ropa nueva para la Familia Sagrada, porque la que tenían estaba en muy mal estado. Esperaba que apoyaran este propósito, pero para su desilusión sólo fueron unas cuantas monedas las que había en la charola.

El siguiente domingo le dio más énfasis a su petición sin embargo el resultado fue el mismo, por lo que meditó que sin duda eran difíciles a la hora de colaborar.

El sacristán, que tenía tiempo de colaborar en el templo y además era parte de los lugareños, le dijo: “Con el perdón suyo padre, pero usted la está jerrando, así no se le habla al pueblo, hay que decirles las cosas como son. Mire, si usted me lo permite, yo le propongo que el domingo, cuando usted termine la homilía, yo me dirijo a mi gente”. El presbítero consideró que no había problema en que lo hiciera y quedaron de acuerdo en que asumiera su lugar.

El domingo, luego de la explicación de las lecturas, el sacristán tomó la palabra dirigiéndose a la concurrencia en los siguientes términos:

“Vatos y vatas, ñeros y ñeras, rucos y rucas, dice el padrecito que no sean gachos, que suelten la marmaja para comprarle tramo al ruco y a la ñora que junto con su chilpayate están en el altar. Háganlo, que el ñor que está en los cielos se los pagará”.

Al terminar su intervención todo mundo sacó billetes y monedas, lo que fue una lección para el eclesiástico, que en lo sucesivo se dirigió a la feligresía, no con las palabras que le enseñaron en el seminario sino a “vatos y vatas, ñeros y ñeras, rucos y rucas”.

Pues bien, ha llegado el momento que en Aguascalientes también suelten la marmaja para la Cruz Roja, que el pasado 14 de junio puso en marcha la colecta anual y que tiene el propósito de allegarse fondos para sufragar los gastos, principalmente de gasolina, refacciones y taller mecánico para las ambulancias, al igual que material quirúrgico, equipo necesario para atender las emergencias, mantenimiento de las instalaciones, pago de salario al personal de base, etc.

Durante 2020 la Cruz Roja proporcionó 50,000 acciones voluntarias y esto fue posible gracias a la generosidad de los habitantes de la entidad, que siente una gran empatía con la institución, misma que espera que esta vez se refleje en las alcancías que recoge el óbolo de cada quien. Nadie debe quedar exento de cooperar, que puede ser desde unas monedas o unos billetes hasta una cierta cantidad, lo que hace un todo que se traduce en beneficio del que requiere de su apoyo, sea por un accidente en la vía pública o en el hogar, o por alguna enfermedad que necesita de traslado a un hospital.

Es tradición que empresarios y organizaciones civiles, así como funcionarios y empleados del sector público den una cooperación, que viene a significar una bocanada de oxígeno para la Cruz Roja, puesto que tiene como principal ingreso las aportaciones que recibe en estas fechas, por lo que ojalá cuando el socorrista acuda Con Usted se muestre desprendido y en lo posible haga el sacrificio de dar un poco más de lo que acostumbra. Hacerlo es ser solidario con la comunidad en general, teniendo en cuenta que en algún momento puede demandar de los servicios de la Benemérita Institución, así que no lo olvide, suelte la marmaja.

DEPENDE DEL EJE

El trabajo infantil es analizado desde diversos ángulos, todos ellos por expertos en la materia, que por regla general concluyen que nada justifica que niños y niñas dediquen parte de su tiempo a desempeñar una labor productiva, pues consideran que esto les impide crecer en un medio adecuado a su edad en que, básicamente, deben estar dedicados al estudio y a las actividades lúdicas.

Una familia que tiene un cierto nivel económico puede hacerlo e inclusive envía a los hijos a colegios y los inscribe en clubes deportivos y culturales, además cada año los envía de excursión a un lugar donde conviven con otros menores de su misma condición.

Caso contrario ocurre en familias humildes, que con el ingreso del papá y la mamá no es suficiente para solventar los gastos esenciales del hogar, por lo que en cuanto el muchachito o la niña tienen cierta edad ellos mismos buscan la manera de ayudar en la tienda de la esquina, haciéndole mandados a los vecinos o acomidiéndose a barrer el frente de las casas, en fin, andan por aquí y por allá en la búsqueda de allegarse unas monedas. Los más afortunados son contratados “de planta” en alguna pequeña fábrica, una manufacturera de costura o un taller mecánico, en donde sobre la marcha aprenden el oficio y con el que mejoran el gasto en su hogar.

Resulta insultante para las familias necesitadas que los estudiosos del tema les restrieguen su falta de apoyo para con sus hijos, cuando sus ingresos apenas les alcanza para mal comer, por lo que no tienen otra opción que permitir que los niños o las niñas se coloquen por unas horas en algún lugar y que además puedan continuar con sus estudios.

Son múltiples los factores que generan para que esto ocurra, principalmente los bajos salarios y que la vida está cada vez más cara, por lo que la única defensa que tiene el apurado es darle cierta libertad a su descendencia para que, en lo posible, consiga un ingreso, lo que de ninguna manera puede considerarse como una “explotación” del menor, sino como una autodefensa a que los empuja la situación.

Mientras persista el actual modelo económico, en que los sueldos son de supervivencia, continuará esta situación, de lo cual la clase política no quiere saber nada ya que está por encima de los mortales, por lo que si los políticos y legisladores, que son los únicos que pueden modificar las leyes, no hacen nada, no será posible que la vida sea más accesible para los que menos tienen. Esa es la realidad que los teóricos deberían de ver, analizar y en su caso exigir a quien corresponda un cambio en el estado de cosas. La modificación no vendrá con arengas mañaneras ni con promesas partidistas, como aquella que la madre pregunta qué va a ser de su hijo en gestación y le responde una supuesta enfermera o doctora: “Pues pobre, igual que ustedes”, cuando ese mismo partido tiene por enésima ocasión a sus líderes históricos como diputados federales, de donde brincan al Senado y así ha sido durante más de 20 años, por lo que nunca van a vivir y sentir lo que son las penurias en el hogar.

Lo que cabe en todo caso es analizar de qué manera se puede apoyar a los padres de familia para que eleven su condición y en su caso que el trabajo infantil no sea satanizado, sino visto como un problema multifactorial. Irse por el camino más fácil es eludir la realidad, que por más que lastime a las almas buenas y caritativas no se soluciona con prédicas ni con planteamientos ideológicos ni teorizantes sino con actos reales y que tengan bases para concretarlos.

SE LO ADELANTARON

Sin que hubiera alguna información de que iba a suceder, a partir del día 16 de este mes se depositó en los bancos el apoyo que deberían recibir los adultos mayores el uno de julio, además llegó con un aumento de casi 400 pesos. Algunas personas esparcieron la versión en redes sociales de que ya se podía disponer de dicho recurso, lo que al ser corroborado resultó cierto, por lo que con quince días de anticipación el área de bienestar entregó el dinero, que como dijera el clásico, les viene como anillo al dedo ya que fue en marzo cuando se hizo el anterior pago correspondiente a dos bimestres, en cambio esta vez es sólo por uno, que de cualquier manera es bienvenido.