Juan Carlos Jiménez
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- Los Tigres están al borde del fracaso, a menos que logren otro ¡Aztecazo!
Hace 15 años, los felinos se metieron al Azteca con un 3-1 en contra ante el América, y ganaron 4-1 para avanzar a Semifinales del Torneo Apertura 2005.
Este domingo necesitarán algo similar, luego de caer anoche por idéntico marcador ante el Cruz Azul en el Estadio Universitario, en la ida de los Cuartos de Final de la Liguilla del Guardianes 2020.
Aquella noche del «Aztecazo», el gol del pase dramático lo marcó el defensa central Julio César Santos, quien mostró la garra que ayer le faltó a Diego Reyes, uno de los principales culpables de la derrota.
Ya en las tres últimas fechas de la fase regular y en la Reclasificación contra Toluca, los Tigres venían demostrando muchas falencias defensivas, principalmente en la pelota parada y en los trazos largos.
Fue precisamente en los balones largos y al espacio con lo que más sufrieron los auriazules.
Al minuto 30, Jonathan Rodríguez le ganó por velocidad a un displicente Reyes, tocó al medio para Roberto Alvarado, quien hizo llegar el balón hasta Juan Escobar, quien metió un fierrazo para vencer a Nahuel Guzmán en el 1-0.
Tigres tardó en reponerse, pero empató el juego con un gol de vestidor al regreso del medio tiempo. Javier Aquino metió un servicio al cabezazo de Guido Pizarro para el 1-1 al minuto 46.
El momento era de Tigres, sin embargo, Julián Quiñones desperdició el gol de la ventaja en un mano a mano con Jesús Corona y en la siguiente jugada los felinos lo pagaron.
Cruz Azul contragolpeó con un largo pase de Luis Romo al «Cabecita», quien nuevamente aprovechó la lentitud de Reyes para hacer el 2-1 cementero al 53′.
A Tigres se le negó el empate, entre el travesaño y Romo le quitaron el gol a los felinos.
Del banquillo Ricardo Ferretti mandó al campo a Jesús Dueñas y Nico «Diente» López, pero ninguno pudo marcar diferencia y fue Julián quien tuvo el empate, pero se trabó con la definición, otra vez.
Gol fallado, gol en contra. La Máquina no perdonó y de una diagonal de Orbelín Pineda, Romo hizo el 3-1 definitivo al 70′, evidenciando las lagunas en la defensa de Tigres.
La ventaja cementera parece lapidaria porque sólo un triunfazo en el Azteca, hará olvidar la exhibida de anoche. El pase a Semifinales tomó tintes de hazaña o milagro.

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