RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Muchas sorpresas y comentarios causó en los diferentes estratos sociales y políticos de Aguascalientes la lista con varios nombres de los supuestos próximos funcionarios que integrarán el gabinete de la gobernadora Tere Jiménez, que circuló en las redes sociales logrando alcanzar miles de reproducciones en pocas horas. La lista incluía nombres de gente que pertenece a diferentes grupos y partidos políticos, lo cual así tenía que ser debido a que en la elección del pasado 5 de junio iban en alianza el PAN, PRI y PRD y por consecuencia algunos puestos en el gobierno les deberá de tocar a los priístas y perredistas. Con singular alegría quienes elaboraron la lista repartieron cargos, principalmente de primer nivel. Con la salvedad que los principales sorprendidos fueron los ahí mencionados pues hasta ese día no tenían noticias de la invitación oficial para ocupar un cargo en el próximo gabinete. Aunque hay que comentar que en la relación iban nombres de los cuales se ha especulado que sí serán invitados a colaborar, gente que está casi segura por sus antecedentes tanto partidistas como profesionales. Caso contrario fue que varios de los mencionados, pero que no tienen muchas expectativas de que sean invitados, locos de alegría comenzaron a volar sin aparato –como dice el Dr. Landín Miranda–, muy emocionados, pues creyeron que la lista sí era verídica y que, a pesar de que la futura gobernadora no les había hecho la invitación de manera personal, el haber aparecido en la lista era ya un avance de lo que el destino probablemente les tenía preparado gracias a la bendita alianza y que estaban a unas horas de que la futura jefa del ejecutivo les hiciera la invitación formal.

Caso contrario debe haber sucedido con los que no aparecieron en la ya famosa lista. El corazón se les debe de haber caído de tristeza y desilusión, pues ni de policía les tocaría un hueso. Muchos comentarios se hicieron sobre quienes no estaban en la lista, por ejemplo, se hablaba de Lorena Martínez, a quien muchos dan, no se sabe por qué, como un hecho que irá al Instituto de Educación de Aguascalientes. Otra que no apareció en la lista era Lucila Guerra, a quién manejan para Seguridad Pública. Y así podríamos seguir enumerando a varios panistas, priístas y perredistas.

Aunque es un hecho que algunos de los futuros funcionarios ya deben tener noticias de la responsabilidad que tendrán a partir del 1° de octubre. La lista formal aún no ha sido dada a conocer, pues, como es sabido, este tipo de invitaciones no se dan con mucho tiempo de anticipación, primero, porque los acomodos y movimientos en el papel se dan de manera constante, pues siempre hay variaciones y cambio de opinión, y, en segundo, que no se dan a conocer los nombres para evitar inconformidades y reclamos antes de tiempo. Aunque hay que decir que cada gobernador tiene su estilo, algunos gobernadores, al dar a conocer su gabinete, han dado muchas sorpresas. Un gobernador que tuvo una manera muy sui generis de conformar su gabinete fue el siempre bien recordado Profesore J. Refugio Esparza Reyes, quien gobernó Aguascalientes de 1974 a 1980.

El Maestro convocó a formar de manera pública a los profesionistas jóvenes que quisieran participar en su gabinete. La respuesta fue satisfactoria, jóvenes profesionistas con extraordinarios currículos concursaron por un cargo y el Profesor Esparza tuvo la oportunidad de invitar a los mejores, y así conformó su equipo de trabajo. No se fijó en compadrazgos ni amiguismos, sino en jóvenes con talento en su respectiva profesión. Al tomar posesión, el Profesor les leyó la cartilla a los funcionarios que lo acompañarían en su sexenio y les dijo: “Exijo honestidad, eficacia y eficiencia, mística revolucionaria y lealtad institucional. A quienes colaboran conmigo, los exhorto a que hagan entrega de toda su capacidad, experiencia, tiempo y esfuerzo, como si fuera la última oportunidad de su vida. Es lo menos que debemos hacer los que servimos al pueblo, para devolverle algo de lo mucho que de él recibimos, para hacer una carrera y llegar a las posiciones que ocupamos”.

Felipe González se decidió por llamar a profesionistas de la Iniciativa Privada y, aunque se definió por que fueran militantes o simpatizantes del PAN, también optó por gente que militaba en el PRI, como sería el caso de don Roberto Díaz, a quien nombró presidente del Patronato de la Feria. Un día me comentó que lo había nombrado ahí porque en el patronato se manejaba mucho dinero y Roberto Díaz iba a ser muy estricto en el manejo y destino del dinero, sobre todo, porque era de un partido contrario al PAN. Y sí, don Roberto Díaz rindió año tras año buenas cuentas. No hubo reclamos ni denuncias de malos manejos, como los ha habido en otros gobiernos. Felipe González no realizó muchos cambios en su gabinete durante su sexenio. Fueron mínimos.

Luego del albazo que pretendieron dar con la aparición de la lista, nadie del equipo de la gobernadora electa salió a desmentir la publicación. No era necesario. El desmentirla sólo era hacer más gordo el caldo de los autores intelectuales que, con fines aviesos, maquinaron la lista en la cual entreveraron nombres que por obviedad sí acompañarán a Tere Jiménez en su gabinete, así mismo había nombres que ni con fórceps lograrán alcanzar un cargo, debido a que pertenecen a grupos políticos antagónicos al de quién llevará los destinos de Aguascalientes.

De los nombres de la lista que sí deberán estar en la que dentro de muy poco se dará a conocer son: Rubén Camarillo, Enrique Galo, Ricardo de Alba, Kike de la Torre, Alfredo Martín Cervantes, Rubén Galaviz y Alberto Romero.

La verdad de las cosas es que el madruguete que quisieron dar los autores intelectuales de la lista causó efecto contrario en muchos casos. No se sabe si fue esa la intención de quienes la publicaron, para tratar de “quemar” a algunos y mandarlos al ostracismo político durante seis largos años, lo que para algunos es la muerte. No hay que olvidar que ahora el grupo político que será el mandón en la vida política de Aguascalientes es el de quien será la gobernadora. Algunos otros grupos al interior del PAN tendrán alguna participación y por ende algunos cargos para tener tranquilos y contentos a sus integrantes. Así siempre se ha estilado. Recordamos que hace algunos años había un grupo conocido como los cuatro fantásticos, Jesús Martínez, Fernando Herrera, Arturo González y Rubén Camarillo. Hoy algunos de ellos han ido a la baja en su poder de convocatoria y otros se han afianzado con más fuerza política. Para ello, habría que agregar a Toño Martín del Campo como uno de los políticos blanquiazules con un vasto capital político y que, sin duda, tendrá mucha ascendencia con la próxima gobernadora, que sabrá reconocer su disciplina partidista, pues Toño fue pieza clave para que el panismo local no se fracturara.

Hay otro panista destacado que lidera un grupo importante de panistas en la entidad y que posee un curricular partidista y laboral en lo político muy importante: Fernando Herrera. No se prevé que quede fuera del gabinete, pues es un activo importante de Acción Nacional.

Lo único seguro es que muy poco vivirá quien no alcance a ver la lista de funcionarios que acompañarán a Tere Jiménez en su histórica labor de ser la primera mujer en gobernar Aguascalientes y en el equipo de colaboradores, que deberá ser acorde a las expectativas de la ciudadanía, que generosamente le otorgo su voto para llevarla a la casona de los Rincón Gallardo los próximos seis años y junto con ello la esperanza de un mejor Aguascalientes.