
Gerónimo Aguayo Leytte
Se conoce a la insuficiencia renal crónica como una pérdida lenta, progresiva e irreversible de la capacidad de los riñones para filtrar los desechos y el exceso de líquido de la sangre. Entre las causas mas frecuentes estan la Diabetes mellitus, la Hipertensión Arterial, la Obesidad, Trastornos cardiacos, Enfermedades hereditarias o autoinmunes (el propio organismo ataca a sus propios tejidos por razones que desconocemos) y otras más recientemente descritas como la contaminación en alimentos especialmente procesados, el uso excesivo de algunos medicamentos y el agua que bebemos o que usamos cuya buena calidad en nuestro medio es cuestionable.
La insuficiencia renal crónica cuando no es posible tratarla adecuadamente ya sea por razones económicas, por falta de recursos médicos, por descuidos de los propios enfermos o de sus médicos, es tal vez, como los casos de cáncer muy agresivos, el ejemplo de enfermedad devastadora que va minando poco a poco a la persona y a su familia con el sufrimiento que implica la enfermedad, así como las repercusiones anímicas, sociales y económicas.
Recuerdo siempre, al caminar pos los pasillos del Hospital Hidalgo en areas de hospitalización o consulta externa las caras de estos enfermos, con unos ojos grandes, atentos pero tristes, su piel de un color pálido, su cuerpo adelgazado, como empequeñecido, con frecuencia con un parche en la cara lateral de su cuello para cubrir la entrada de un catéter. Muchos de ellos jóvenes, en silla de ruedas, impulsados por sus padres, hermanos o amigos, con cara de preocupación.
Idealmente los pacientes deben tratarse adecuadamente con dieta, algunos medicamentos y si el daño renal avanza se deben realizar diálisis, que significa un procedimiento médico que inteta susitituir la función del riñón de manera frecuente. El primero de ellos se lleva a cabo a través de un catéter que se introduce mediante una pequeñ cirugía en la cavidad peritoneal del paciente y a través de esta vía se introduce líquido especial que promueve la salida de productos de desecho así como el exceso de líquido. Este procedimiento se puede realizar en casa de manera constante pero requiere muchos cuidados y mucha limpieza, así como un sitio especial para ello, que en muchas ocasiones no es posible tenerlo. Este procedimiento se denomina diálisis peritoneal. El segundo se realiza a través de un catéter que se conecta a una vena y arterias del cuerpo, que se pueden localizar en cuello o en el brazo y que se denomina fístula, por la que se tiene acceso a la circulación sanguínea que se conecta a una máquina con un filtro especial llamad.o dializador. Este procedimiento se llama hemodiálisis y se puede realizar dos a tres veces por semana durante aproximadamente cuatro horas para lo que el paciente y su familiar deben acudir a un Centro donde se ubican estos aparatos.
Actualmente muchos pacientes con insuficiencia renal crónica acuden a hemodializarse y su calidad de vida y sobrevivencia han mejorado notablemente. Sin embargo debe decirse que también muchos pacientes no tienen seguridad social y su atención adecuada es difícil por la saturación de los centros públicos de hemodiálsis así como por la falta de insumos que con frecuencia los paciente los tienen que comprar.
El tratamiento ideal, también incluye el procedimiento más efectivo, que antes de la década de los noventas no existía en nuestro estado: El trasplante renal. Gracias a esta compleja cirugía que se inició en el Hospital Hidalgo en 1990 no solo se han salvado vidas, sino que muchos beneficiados tienen y han tenido décadas de una productiva vida.
En el Hospital Hidalgo se han realizado mas de 2,000 trasplantes de riñón, una cifra digna de destacar en un panorama nacional con escaso o nulo apoyo por estos programas.
Sin duda, la oportunidad de tener diálisis y mas aun de obtener un riñón ya sea por donación de cadáver que en Aguascalientes tiende a mejorar o por donador vivo relacionado, todavía se ve marcada por condicionantes que nuestra sociedad no debería permitir: La probreza, la ignorancia y el desánimo crónico. La desesperación en ocasiones hace que estos pacientes y sus familiares busqen ayuda en donde solo hay intereses económicos y políticos, totalmente ajenos a la solidaridad y compasión.
Afortunadamente el panorama no es totalmente negativo. Hace tres días me encontré con Don Jorge David Rosas Frías, de 77 años de edad, trasplantado de riñón desde hace 28 años quien forma parte de un Grupo de Autoayuda que busca desde entonces, ayudar a otros pacientes renales para cubrir sus hemodiálisis, buscar apoyo para trasplantes y sobre todo ofrecer compañía, consuelo y amistad a quienes sufren este padecimiento. El Hospital Hidalgo, además de ser pionero en la realización de trasplantes renales, a través de su voluntariado y de grupos de apoyo le dió un gran impulso humano a la atención de esos enfermo.
Ojalá ocurra esto con todos los padecimientos.







