Gerardo Muñoz Rodríguez

Nos encontramos a 46 días para el año 2017 llegue a su fin. En términos muy generales, ha sido un año complicado en materia económica, pero no un pésimo año. Uno de los temas que más preocupan es el tipo de cambio y la tasa inflacionaria que vive el país, ambas ocasionaron un alza constante de la tasa de referencia con la finalidad de desacelerar la economía. Sin embargo, existen aún una serie de temas que inyectan mucha incertidumbre al país y estos pudieran ocasionar un complejo cierre del ejercicio fiscal que ponga un precedente al comienzo de 2018, el cual ya contiene fondos políticos que inquietan a los inversionistas. Veamos primero el plano internacional, para proceder al nacional.

Está por llevarse a cabo la quinta ronda de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, la cual pondrá la pauta para determinar si los tres países continúan siendo parte del mismo. Dentro de las alternativas que mayor resistencia han puesto los socios comerciales de nuestro país, en particular Estados Unidos, se encuentran las reglas de origen, el comercio digital, el sector agrícola y el acceso a los mercados.

Dentro del primer punto, el cual hace referencia principalmente al sector automotriz, el gobierno de Donald Trump solicita que el contenido regional de los vehículos sea de 85 por ciento y 50 por ciento de ellos mismos; algo que México y Canadá han rechazado desde el comienzo de la conciliación.

En cuanto al comercio digital, se están sentando las bases para la inclusión de este nuevo capítulo, existiendo discrepancias en materia de código fuente y ciberseguridad. El sector agrícola, muestra una considerable barrera en las negociaciones. Comenzando por el hecho de que aún no se define si se incluirá como sección del tratado o como capítulo, los temas de lácteos, cárnicos, granos y productos biotecnológicos, no logran llegar a una empatía, ocasionando una ronda de consultas internas con la intención de acoplarse a cada uno de los enfoques que tienen las tres naciones.

Por último, el punto del acceso a los mercados, siguen sin definirse las cuestiones relacionadas con aranceles a la exportación, licencias a la importación y bienes remanufacturados.

Como ya hemos comentado, una negociación que no perjudique, ya no hablemos tanto de un beneficio como tal, es de vital importancia para cerrar el año en aguas más tranquilas; de no hacerlo, los temas electorales se empatarían con las negociaciones, lo que pudiera ser infortunado para el país.

Dentro de los pendientes nacionales que de no ser atendido en su momento puede repercutir en la salud económica del país, es la designación del suplente del doctor Agustín Carstens. La Presidencia de la Republica, sigue sin mandar sus nominados a la cámara de senadores, para que éstos decidan el mejor perfil para liderar a la institución que marca la pauta de la política económica del país.

Solo se cuenta con 15 días para encontrar al reemplazo del gobernador del Banco de México, en caso de que esto no suceda, deberá ser el subgobernador con mayor antigüedad en el cargo, quien presida la Junta de Gobierno de BANXICO. Esto pudiera poner en evidencia al gobierno mexicano, ya que pareciera que no se ha encontrado un reemplazo autónomo que pueda llenar los zapatos del próximo gerente del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés).

A finales del año, también podremos ver más claro quiénes son los candidatos para ocupar la silla presidencial a partir del primero de diciembre del 2018. A estas alturas, solo tenemos un candidato definido, dejando pendiente a los dos principales oponentes de este, con la necesidad de asignar su mejor carta antes del 14 de diciembre.

Lo que parece complejo de creer, es que una vez cumplido el plazo de registro de los aspirantes a la Presidencia de la República, no exista un fiscal que cerciore el cumplimiento de la ley electoral. La Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales lleva casi un mes sin titular, después de que Santiago Nieto fuera destituido por transgredir el código de conducta de la Procuraduría General de la República, la cual, dicho sea de paso y al igual que la Auditoría Superior de Fiscalización, tampoco cuentan con titular.

Dentro de este juego, y si permite la analogía, hacia la carrera presidencial, el partido, en su momento más crítico, adolece de la presencia tanto de un director técnico que mande lo necesario para el correcto funcionamiento del mismo, así como un árbitro que haga cumplir el marco normativo aplicable.

Twitter: @GmrMunoz