A comienzos de la semana, el INEGI presentó los resultados del Producto Interno Bruto para el primer trimestre del año en curso; y los resultados fueron los esperados.

En términos reales y con cifras ajustadas por estacionalidad, se dio una abrupta caída del 1.2% respecto al trimestre precedente. En cuanto a su comparación anual, retrocedió 2.2 por ciento.

Como hemos observado en las últimas publicaciones, las actividades primarias continúan con su constante y sostenida alza – 1.1 por ciento -. Todo lo relacionado con el campo, ha mostrado, desde hace ya varios trimestres, un revolucionado despegue que pareciera no tener ninguna línea bajista entre sus planes.

El desplome que jaló a todo el PIB, está conexo con el sector secundario; el cual, se contrajo en un 3.5 por ciento. El tema de la construcción se encuentra en una severa crisis que necesita, urgentemente, medidas para evitar su colapso. La cereza del pastel es contribuida por las actividades terciarias, las cuales muestran un descenso de 1.2 por ciento.

De esta forma, observamos cómo la economía mexicana no levanta el rumbo. Hilamos cuatro trimestres con contracciones, representando esta, la más abultada desde el 2009. Si abrimos el rango de análisis: los últimos 108 trimestres, el PIB ha disminuido en 21 ocasiones; de las cuales, tan solo cinco han sido mayores a la registrada en esta semana. Así de delicada esta la situación.

El problema principal, siendo estas cifras pesimistas por esencia, está relacionado con que, dentro de los primeros tres meses de año, realmente no vivimos el verdadero confinamiento derivado del virus que nos afecta.

Como usted recordará, a partir del primero de abril comenzaron medidas restrictivas más severas para evitar la propagación de la pandemia. Esto, sin duda, traerá consigo un enorme golpe para la economía del país, que podremos estar viviendo en el presente trimestre. Los números hablarán por sí solos.

Por tal motivo, el golpe no tendrá precedentes ni comparación con el trimestre anterior. Entre varios de los especialistas, se prevé una caída de entre el 28-32 por ciento, lo que implicará una caída histórica. El abajo signatario, considera aun mayor la contracción.

Así como hemos descrito, de manera escueta, el funcionamiento de una economía por un lapso de tiempo; es como se ha hecho desde la Segunda Guerra Mundial. De esta forma, es en la que podemos compararnos con otros países y conocer las áreas y/o sectores en las cuales tenemos una enorme área de mejora, así como los que deben redoblar esfuerzo para continuar cosechando números positivos.

Es aquí, donde descansa la importancia del PIB. Si bien es cierto que no mide el bienestar o la distribución de la riqueza, resulta tan importante para las políticas públicas, ya que el cálculo de sus ingresos está basado en función del crecimiento del PIB. En todos los países del mundo funciona así.

Claro que se tienen importantes áreas de mejora en el mismo, pero resulta irrazonable el pensar en cancelarlo para implementar alguna otra medida que tenga alguna proporción mayoritariamente subjetiva en su ecuación.

A pesar de que no es una idea nueva, el calcular el crecimiento y desarrollo de un país en base a un índice de felicidad y bienestar, se ha desechado constantemente para el uso de medición de una economía. Sin duda, puede jugar un papel secundario; pero no más.

Pareciera que los pésimos resultados de esta administración, son la verdadera razón de buscar cambiar la medición de la economía. O tal vez, como siempre, es sola una distracción para la sociedad. Algo en lo que nuestro presidente tiene doctorado.

OVERTIME

Resulta increíble – por más que suene reiterativo- cómo el gobierno federal intenta engañar constantemente el pueblo. La de esta semana: la creación de dos millones de empleos en este año. Este número, según datos de la propia presidencia, está conformada por becas, créditos para vivienda, trasferencias de recursos discrecionales y, probablemente, ciudadanos que coticen en el IMSS. ¿Desde cuándo los apoyos asistencialistas son considerados como generación de empleo? Una verdadera vergüenza.

 

 @GmrMunoz

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