Nos encontramos a unos días de llegar al último mes del año 2020 y esto significa que ya comienza a vivirse el ambiente de tensión electoral en el Estado. Dicho ambiente, caracterizará prácticamente a toda la primera mitad del próximo año 2021, ya que los principales partidos políticos buscarán contar con la simpatía popular para postular a sus candidatos a Presidentes Municipales, Síndicos, Regidores y Diputados locales.

En los últimos años, ha resultado más que evidente que existe un rompimiento generalizado a nivel nacional entre los jóvenes y la actividad política. Situación que a su vez, genera falta de cultura cívica y un descontento hacia la clase política por parte de quienes se dice representan el futuro; sin embargo, considero que los partidos políticos aún están a tiempo de poder enmendar dicha situación y lograr generar esperanza sobre una nueva clase política que deje de pensar obstinadamente como lo han venido haciendo los partidos y pensar mejor en una nueva forma de hacer política construyendo alianzas, acuerdos y privilegiando tanto el conocimiento como la capacidad técnica, sobre las viejas prácticas.

Será importante analizar, que, al momento podemos inferir que quizá viviremos una jornada electoral atípica en la que el factor coronavirus inhiba la salida a votar por parte de miles de ciudadanos. Siendo que, quizá el voto joven será el que podrá salir a votar con mayor facilidad o por lo menos sin tanto temor; de ahí que los partidos deberán tomar acciones inmediatas para fomentar la participación y el interés de la juventud.

La gran mayoría de los jóvenes se encuentran inmersos en una nueva dinámica que los caracteriza por su activa participación en redes sociales y afortunadamente, no son un sector en el que las dadivas y las despensas representan un factor para incidir en el sentido de su voto; sin embargo, la desinformación y el mal uso del internet pueden incidir de manera nociva en las preferencias del electorado juvenil. Por lo que habrá que estar sumamente preparados en lo intelectual para discernir de manera adecuada los contenidos verídicos de todos aquellos que sean falsos, así como el contenido verdaderamente útil de todo aquello que sea destructivo.

Tras lo anterior, podemos concluir que efectivamente el papel de la juventud es y será más que vital para la decisión que tomemos los aguascalentenses respecto a quiénes serán nuestros próximos presidentes municipales y nuestros próximos legisladores. De ahí que, una de las acciones que considero podría ayudar a combatir los malos perfiles y el desinterés juvenil, estribará en que los partidos políticos busquen postular a una nueva clase política que destaque por su juventud; aunado a que demuestre capacidad, conocimiento, dinamismo, energía y mucho profesionalismo.

Agradezco el favor de su lectura y les deseo un excelente fin de semana.

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