“No pienso parar hasta que ya no pueda, la idea es que esto trascienda, desgraciadamente siempre hay mujeres siendo diagnosticadas con cáncer y la idea es apoyarlas, que el día que llegue a ser una sola mujer diagnosticada en Aguascalientes, sepan a dónde acudir, sepan que van a estar cuidadas, bien apapachadas y bien queridas.”

Así lo dijo Martha Elizabeth Lozano Rangel, una mujer sobreviviente del cáncer. Dos devastadores diagnósticos, uno a los 15 años, dejándola sin su matriz y sus ovarios además de la metástasis que afectó sus pulmones y un segundo a los 31 años, con la mutilación de uno de sus senos.

“A los quince años, me diagnosticaron cáncer cérvico uterino, me retiraron la matriz y los ovarios y 16 años después a los 31 años, me diagnosticaron con cáncer de mama, me hacen una mastectomía radical de mama izquierda, me extirpan toda la mama,  empecé con todo el tratamiento, con la quimioterapia.”

Es justamente esta doble lucha de vencer una enfermedad tan agresiva, que su sentimiento de tristeza lo convirtió en sensibilidad y amor propio, pero más allá de eso tuvo la voluntad, la fuerza y la determinación para llevar a cabo la edificación de un proyecto que le permitiera apoyar a más mujeres en su misma situación, fue así que nació Yo Lucho Contra el Cáncer, una asociación con siete años de trabajo, que vio la luz dos años después de su último diagnostico.

“En materia emocional  en muy complicado y  muy dramático, es algo que una mujer no espera, después de recibir noticia así, que te digan que vas a perder uno o ambos senos es muy difícil porque es parte de tu cuerpo, de tu sexualidad, de tu feminidad y eso trae como consecuencia la depresión”.

Ante esto, la asociación que encabeza Eli Lozano como cariñosamente la llaman, en colaboración con un gran equipo integrado por Silvia Alanis, Paola Velasco, Omar Hernández, Lorena Chávez Negrete, Flor Velázquez e Irene Ortiz, además del Doctor Rodrigo Negrete que da atención especial en ginecología y oncología, es que brindan el respaldo necesario en todos los aspectos a dichas pacientes que así lo soliciten, desde el tratamiento físico y el psicológico, además de hacer entrega de prótesis y mangas compresoras.

En este sentido, la asociación ha entregado más de cincuenta prótesis de mama y mangas compresoras a mujeres y cuentan con una lista de espera de 70 mujeres más, a las cuales esperan muy pronto hacerles esa anhelada entrega.

Mientras tanto y dadas las condiciones sanitarias sus talleres grupales los han reducido a un máximo de seis personas, al igual que en el gimnasio con clases personalizadas, debidamente programadas, con el único fin de resguardar su integridad física.

El equipo de Yo Lucho Contra el Cáncer hace lo posible por hacerles saber que una mujer no vale más por tener ambos senos, si no que por el contrario, después de pasar por un proceso tan complicado surge un valor diferente, la vida comienza a verse diferente con hermosos matices.

“La vida tiene tantos  colores, pero que después de esto es cuando los empiezas a descubrir realmente”, recalca.

Una anécdota que compartió al Heraldo de Aguascalientes, la definió como mágica que a la fecha la ha dejado marcada y convencida de que Dios le ha permitido permanecer en este mundo para ser el pilar en esta noble labor de apoyar.

“A los 15 años cuando yo estaba en tratamiento había otros diez niños, entre niños y niñas que  también tenían cáncer, todos fallecieron, fui la única que quedó viva, pero uno de ellos en un evento que hubo nos dijo muy claramente que él iba a fallecer, que todos iban a fallecer menos yo y así fue, yo no lo creí pero así se dio, se llamaba Sergio, el tenía doce años y falleció de osteosarcoma, cáncer en los huesos”.

Yo Lucho Contra el Cáncer trabaja de la mano de DAR, asociación con cede en Guadalajara que les brinda las herramientas complementarias para canalizar a pacientes de acuerdo a las necesidades que requieran en clínicas hermanadas y actualmente cuentan con el primer gimnasio con causa dirigido por Paola Velasco como entrenadora y Omar Hernández en la parte nutricional, que justamente destina parte de las ganancias a este proyecto, pero a la vez brinda atención personalizada a cada integrante de esta gran familia, invitadoras a su ejercitación constante, en aras de despejar su mente y mantener su cuerpo en armonía.

“Hay algo que yo siempre he dicho: el día que me muera, no lo voy a hacer de cáncer, me voy a morir de cualquier otra cosa, pero  no de cáncer, estoy más que decidida, nunca he renegado porque esto yo lo veo como un regalo de Dios, esto es algo que yo siempre he agradecido, que sea yo quien haya pasado por estos dos procesos  y no alguien más de mi familia”, finaliza.