A dos días de que concluyan las campañas por la gubernatura tiene que haber un análisis de qué posibilidades reales tiene cada una de ganar y ante todo cuál es su sustento y al mismo tiempo hacer un arqueo de lo que hicieron en esta etapa, de cuáles son los compromisos que puedan cumplir y de aquellos que fueron sólo para dorarle la píldora a los ciudadanos.

También es la hora de que examinen si se reunieron con los distintos estratos de la sociedad o sólo fue con sus adherentes. Por la información que proporcionó cada una de las cinco candidatas, se intuye que la mayor parte de sus actividades las desarrollaron en la ciudad capital, que aún cuando abarca la mayor parte del electorado se les olvida que los otros diez municipios se integran con más de 200 mil habitantes y que en un momento su voto puede ser crucial para que logren el triunfo. A lo más que llegaron algunas de las aspirantes fue hacer “visitas relámpago” en alguna cabecera o una comunidad, olvidándose que a pesar de la pequeñez territorial el estado se integra de regiones con intereses diferentes, por lo que no se puede igualar lo que se dijo en un lugar frutícola como en un ganadero, o las necesidades que tiene los residentes que habitan la franja de 120 mil hectáreas de temporal, cuya única esperanza es que llueva, por lo que requieren de otra clase de incentivos para seguir en su lugar de origen.

Podrá ser una pizca a nivel nacional, pero Aguascalientes tiene varios tipos de economías, algunas que se sostienen como municipios-dormitorio, puesto que la mayor parte de los hombres y mujeres en edad de trabajar se van a la ciudad capital y sólo regresan por la tarde o noche. Para acabar con este desequilibrio se ha propuesto crear una ciudad alterna que podría estar en Pabellón o Rincón de Romos, que facilite la instalación de una economía pujante para que absorba la que hoy encuentra su nicho en la capital.

Son cuestiones que no atrajeron la atención de las interesadas en ocupar la primera silla, por lo que quien gane se concretará a llevar algunos apoyos, tomarse la foto y ofrecer que pronto regresará, pero nada de esto tiene algún significado para los núcleos municipales y las propias comunidades, ya que perciben que faltó empatía con ellos.

Menos les iba a importar crear un programa de apoyo para las familias que reciben remesas de sus familiares que laboran en el extranjero, de manera que no sólo sea de subsistencia sino de formar un patrimonio que les permita mejorar su nivel de vida.

Lo único que hoy tiene lugar es el arropamiento de sus huestes, que gritan su nombre y empuñan banderolas con las siglas del partido político, mostrando la playera que identifica a la postulante, sin embargo atrás de ese supuesto apoyo va la esperanza de que si gana los integre en algún lugar en la administración pública, para ello tienen que aguardar a que sea la preferida y de esto faltan seis días. Sin embargo, muchos de los que andan en la fiesta se quedarán silbando en la loma, en virtud que no serán llamados, porque muchos de los que no hicieron acto de presencia en ningún acto pero tiene cercanía con la triunfadora, serán los que gocen las mieles del triunfo.

SE QUEDARON ESPERANDO

La ola de indignación que recorre el país por el número de feminicidios que tienen lugar y en donde Aguascalientes ocupa uno de los primeros lugares, no tuvo una atención especial de las aspirantes a la gubernatura, por lo que ninguna asumió el compromiso de combatir esta situación y por lo mismo se desconoce si quien gane va a desarrollar un programa que frene este problema, porque lo importante no es darle atención a las víctimas colaterales (familiares) sino que no suceda, que a base de un trabajo permanente se logre penetrar en el tejido social para que se evite la consumación.

Está claro que no es una tarea fácil ya que quien piensa atentar contra la vida de otra persona no lo anuncia, pero en muchos casos hay indicios de que podría ocurrir, como es la violencia que se ejerce al interior del hogar y las presiones y hasta amenazas que se registran en centros laborales, por lo que hace falta una campaña insistente en todo el estado para que las mujeres sepan detectar a tiempo señales de peligro y se alejen, o que presenten la denuncia ante las autoridades.

El pasado 26 de abril tuvo lugar en la Exedra de la Plaza de Armas un plantón que llevó a cabo el colectivo Flores del Mal y otros grupos feministas, en memoria de Debanhi Escobar, de 18 años de edad, que desapareció el pasado 8 de abril y el día 22 del mismo mes fue localizado su cuerpo. Las causas de su muerte aún se investigan ante las divagaciones de la fiscalía general de Nuevo León y que difieren de lo manifestado por las autoridades federales, por lo que un equipo de expertos extranjeros se encargará de dilucidar la causa de su muerte.

Por lo mediático que se volvió este asunto, debido a la falta de la verdad, a todo lo largo y ancho del país ha habido la exigencia que se conozca que sucedió, aunque para ello tengan que desenterrar los restos de la joven.

Aquí los grupos feministas exigieron que se haga justicia y que se le devuelva al país la seguridad, particularmente demandaron a las autoridades de todos los niveles que asuman la responsabilidad de dar confianza a todos los ciudadanos. Es difícil de aceptar que Aguascalientes ocupe el segundo lugar nacional en materia de feminicidios, lo que en parte es por la falta de acciones concretar para combatir esta calamidad.

Las feministas esperaban que durante las campañas las aspirantes a la gubernatura presentaran un programa que atendiera este grave problema, pero sólo hubo algunas menciones de una de ellas sin ahondar en la situación, por lo que habrá que esperar que se declare la ganadora para solicitarle una reunión en que se plantee el trabajo a seguir y en que cada quien asuma la parte de responsabilidad que le compete.

Las convocantes a ese plantón afirmaron que aún cuando hay denuncia de mujeres que son agredidas, “lamentablemente no hay respuesta ni soluciones concretas, ya que cuando hay programas, campañas y talleres, se queda corto el actuar de las autoridades. Falta que se sensibilicen, se eduquen, entiendan el porqué pasan las cosas y que las respuestas sean prontas y se actúe conforme a los protocolos que hay”.

La alarma tiene como sustento que en México desaparecen niñas y mujeres cada 15 minutos, lo que esto significa anímicamente para sus familiares y allegados, que los días y semana se convierten en años de zozobra al desconocer el fin que tuvieron.

EXTRALIMITADA LA VIOLENCIA

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) señaló que hay un desbordamiento de la violencia en el país, por lo que hicieron un llamado a todos a deponer las armas, recordándoles que nadie tiene derecho a atentar contra la vida humana. En un comunicado, los miembros de la jerarquía católica manifestaron que “queda demostrado que se están rebasando todos los límites de la violencia y del respeto humano”. Lamentaron el asesinato de un niño de tres años al interior del templo de Guadalupe, en Frenillo, Zacatecas., y de un sacerdote en Tecate, Baja California. El niño fue llevado por sus padres a ofrecer flores y aunque el recinto se encuentra en la zona centro, no fue obstáculo para que pistoleras abrieran fuego contra los presentes, acabando con la vida de alguien que no supo por qué era sacrificado. Asimismo, el padre Guadalupe Rivas Saldaña, presidente de la Casa del Migrante en Tecate, BC., fue asesinado por desconocidos en los alrededor de la ciudad, cerca de la frontera con Estados Unidos. Conforme la información suministrada, el cuerpo sin vida del sacerdote, perteneciente por más de 25 años a la Diócesis de Tijuana y titular de la Parroquia de San Judas Tadeo, se hallaba sin vida el pasado 17 de mayo junto a un hombre no identificado. Con el homicidio del padre Guadalupe Rivas son ya 5 los sacerdotes fallecidos por causas violentas en México, desde 2018.

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