Estos días nos invitan de manera apremiante a entrar con decisión en el gozo de la fiesta que se aproxima, la Navidad, un gozo profundo sin escatimar nada; “hay que creer con tanta más firmeza, cuanto más duros son los tiempos, hay que prepararse bien y apresurar su venida”, expresó el Obispo José María de la Torre Martín.
Nos disponemos, dijo, a celebrar el misterio de la Navidad, que nos muestra que tanto amó Dios al mundo, que envió a su propio Hijo para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga la vida eterna.
Invitó a las comunidades cristianas a vivir estos tiempos de gracia especial, con alegría y gozo, porque el Señor Jesús viene ya a salvarnos; las antífonas de Adviento infunden intensidad a nuestra preparación y nos conducen hacia su alegre llegada.
Destacó que la gentileza es un bálsamo en las relaciones humanas; “se viviría mucho mejor en familia si fuéramos más amables en los gestos, en las palabras y, ante todo, en los sentimientos del corazón”.
Comentó que la respuesta amable aplaca la ira; la palabra hiriente enciende la cólera; las palabras amables multiplican amigos y la lengua afable multiplica los saludos.
Añadió que una persona gentil deja una estela de simpatía y de admiración por donde pasa, por lo que recomendó a todos los cristianos ser amables con los demás.
“Que tengan todos ustedes una muy Feliz y Santa Navidad. Recen por mí, yo rezaré siempre por ustedes”.
Ayer, en la tradicional rueda de prensa de los lunes en el Obispado, el pastor convivió con los representantes de los medios de comunicación y dio lectura a su Mensaje de Navidad, en vísperas de esta gran fiesta.