Aunque desde el pasado fin de semana comenzaron a hacerse clausuras y observaciones en establecimientos comerciales, antros, bares y restaurantes, así como mercados y plazas donde la gente mostró relajamiento en cuanto a las medidas sanitarias para prevenir contagios de SARS-CoV-2, a partir de este miércoles comenzará oficialmente la implementación de medidas restrictivas en atención al Indicador Estatal COVID.

Ante esto, representantes de actividades económicas formales e informales, pidieron la intervención puntual de la autoridad, pues aunque en los establecimientos fijos, semifijos y locales se tienen protocolos para la atención de clientes, son éstos los que en muchos casos no los respetan, y cuando se les llama la atención se tornan agresivos en algunos casos, pues ni siquiera están dispuestos al uso del cubrebocas o la sanitización del calzado.

El señor José Rivera, comerciante en tianguis como la Línea de Fuego, San Felipe, Ojocaliente y Cumbres, refirió que en estos lugares se ha llamado la atención de la gente que acude sin cubrebocas, pero “ni siquiera nos voltean a ver a los comerciantes que les llamamos la atención, ignoran y eso pone en riesgo nuestra actividad y nuestros ingresos, pues de esto vivimos miles de familias y si cierran los tianguis por culpa de irresponsables, muchos saldremos perdiendo”.

Algo similar ocurre en los mercados, a donde la gente acude con el cubrebocas en la mano e inclusive algunos comerciantes ni siquiera lo portan, sí tienen el gel antibacterial e inclusive lavamanos a la entrada de los mismos, pero poca gente es la que los utiliza, y tampoco hay quién les obligue, cuando se sabe que es una responsabilidad personal; “nadie tendría que decirnos que los usáramos, pero no somos responsables”, comentó Doña María, vendedora de frutas y verduras en el mercado San Felipe, en donde hasta ayer era posible observar clientes entrar y salir sin las medidas preventivas.

En ambos casos, mercados y tianguis, consideraron los comerciantes que no estaría mal destinar a una persona que esté en los accesos obligando al uso de cubrebocas y medidas sanitarias, y qué mejor que se tratara de alguien enviado por la autoridad, pues a los vendedores los han ignorado.

Por su parte, Darinel Suárez dio a conocer que no se debería medir por igual a las cantinas con los merenderos y centros nocturnos, pues si bien son giros rojos, la afluencia de personas no es la misma por el tipo de espacios, las cantinas generalmente son más privadas, su espacio es pequeño y desde la Nueva Normalidad “hemos trabajado al mínimo, y a diferencia de los merenderos, bares, antros e inclusive de algunos restaurantes, nosotros sí hemos cumplido con aforo y protocolos”.

Vecinos de colonias populares como la Insurgentes, Rodolfo Landeros o Villas de Nuestra Señora de la Asunción, comentaron que en esos lugares los fines de semana son comunes las fiestas con baile y tipo kermesse, generalmente justificándolas con alguna causa social o de apoyo para tratamientos médicos, pero resultan igualmente riesgosos para los que participan en ellas como para los vecinos que no acuden por cuidarse.

El señor Adalberto Gutiérrez, habitante de la calle María del Carmen Herrera, en el fraccionamiento Rodolfo Landeros, comentó que por el oriente de la ciudad en varias colonias hay mucho relajamiento, pero tampoco hay autoridad que ponga en orden a la gente, “sabemos que no hay un policía para cada uno de nosotros, pero con que adviertan que deben usar el cubrebocas y no permitan esas fiestas, se ayudaría en mucho”.