Daniela Perales Bosque

El pasado lunes se reanudaron clases en varias instituciones del país, incluida la mía. Algunos sistemas educativos optaron por intentar llevar un sistema híbrido que permite acudir a algunos alumnos al salón de clases y del mismo modo se imparte la clase en línea. Yo tomé las clases desde mi casa como lo hice los semestres pasados, pero hubo compañeros que sí optaron por ir. Me di cuenta que realmente los alumnos que la tomaron en línea quedamos en desventaja, porque es difícil impartir la clase por las dos modalidades, los maestros claramente prestarán más atención a lo que sucede en su presencia y para el alumno presente es incluso más fácil ver su pizarrón o pantalla de manera más real. Las clases presenciales en el aula son mejores, se vuelven más dinámicas por hechos tan simples como ver al profesor moviéndose de pie, se hace un ambiente más interesante y con mayor ánimo de participar. Sin duda es preferible acudir a las clases presenciales y debemos hacer un esfuerzo por hacerlo si se tiene la oportunidad.

Por otro lado, escuchamos noticias acerca de las nuevas cifras alarmantes del COVID en estados vecinos, y claro que es un tema preocupante en temas como la educación. Probablemente podamos volver al sistema en línea, que hemos vivido ya y es algo que no es favorable para el sector educativo. Mucho se ha dicho de los estudiantes rezagados y esta preocupación por la capacidad de aprendizaje que se ha tenido en el último año. Existen diversas opiniones acerca de este tema que me han compartido distintas personas; algunas dicen que debemos seguir aprendiendo a pesar de las nuevas modalidades y hacer un esfuerzo por no dejar de estudiar, dicen que sí se ha aprendido y es lo único que podemos hacer por el momento. Otros dicen que seguramente seremos la generación rezagada y que no habrá mucho que hacer a pesar de seguir estudiando y otros optaron por dejar de estudiar, porque no les gusta el nuevo sistema y argumentan que no se aprende. Resulta una decisión muy personal la elección de qué hacer ante la inseguridad de este momento presente. Hay unos que prefieren seguir estudiando mientras dure la pandemia y otros que prefieren esperar a que pase, pero el problema es que no sabemos cuándo será este fin. Es un tema muy complicado para todos los estudiantes, y no se diga para aquellos que no tienen acceso al sistema en línea y han tomado clases de la SEP en la televisión. Seguramente todos tendremos algo de rezagados después de esta pandemia, pero es difícil pensar en detener nuestra vida y nuestros planes por la pandemia. En fin, para muchos que siguen estudiando, dependerá de la actitud que tomemos para hacerlo valer la pena ¿Tú que preferirías hacer?

daniela.perales@hotmail.com