En los últimos días, hemos observado cómo el dólar estadounidense tiene una considerable apreciación frente a las diversas divisas del mundo. En el plano nacional, esto ha generado una fuerte caída en la cotización del peso mexicano. Indaguemos al respecto.

La evolución positiva del dólar está entrañablemente relacionada con un par de aspectos. El primero de ellos, descansa en la fuerte alza en las tasas de interés de largo plazo en nuestro vecino del norte. Entre finales de enero y comienzos de esta semana, la tasa que pagan los bonos del tesoro a diez años, sufrió un incremento de 60% (1.6%), mientras que la tasa que pagan los bonos del tesoro a 30 años subió de 1.8 a 2.3%.

Dichos incrementos están relacionados con la alta expectativa de una recuperación a mayor ritmo de la economía de Estados Unidos. Mucho de esto, gracias a la combinación en la aceleración del despliegue de vacunación y la aprobación del nuevo paquete de estímulos fiscales.

La velocidad que muestra la aplicación de vacunas es realmente sorprendente. Para el pasado martes, el registro de vacunación era de un poco más de 92 millones de ciudadanos y en la última semana, el ritmo fue de 2.15 millones por día. Si continúan a esta velocidad, al término de este mes se habrían aplicado 124 millones de dosis. De esta forma, para finales de junio la cifra alcanzaría los 317 millones. Impresionante.

En cuanto a los detalles del plan fiscal, no hubo muchas adecuaciones a lo abordado en semanas previas. –https://www.heraldo.mx/la-economia-en-tiempos-de-biden/-

Esta expectativa de mayor crecimiento económico podría contribuir a que la meta de pleno empleo se alcance en un tiempo considerablemente más corto a lo esperado, aumentando la posibilidad de un aumento en las presiones inflacionarias que empuje a la Reserva Federal a normalizar su política monetaria antes de lo previsto.

Esta expectativa crea una peregrinación de flujos desde activos más riesgosos, como los instrumentos de renta fija y variable de mercados emergentes, hacia activos con menor riesgo en mercados desarrollados, como los bonos del tesoro.

Esto se ha visto en el Índice Dólar, el cual compara a la divisa norteamericana frente a una cesta de monedas globales y relevantes, muestra niveles similares a noviembre, fecha en la que se anticipaba la victoria de Joe Biden.

Los mercados emergentes, al ser tan líquidos, son los países que tienen las de perder cuando se generaliza un fortalecimiento del dólar. La mayoría de las monedas latinoamericanas, han sido golpeadas severamente.

En cuanto al peso mexicano, este se encuentra en su nivel más bajo en los últimos cinco meses. Si volvemos al 20 de enero del año en curso, observamos a la divisa nacional gozar de su mejor momento en los últimos doce meses frente al dólar. Para aquellas fechas, se cotizaba por debajo de los 20 pesos por unidad estadounidense. Sin embargo, a partir de ese momento el precio fue depreciándose hasta alcanzar 9%.

Es una realidad que la principal razón de la caída del peso, además de su posición como una de las monedas emergentes más líquidas y fáciles de operar en todo el mundo, está ligada con cuestiones internacionales; sin embargo, no se pueden dejar a un lado las constantes señales negativas que mostramos a los inversionistas.

Una de ellas puede ser el continuo deterioro en la situación financiera de Pemex y la falta de una pericia coherente para darle viabilidad a la empresa. Que a nadie sorprenda escuchar noticias preocupantes durante este año. De igual forma, la arremetida contra la inversión privada en el sector energético; así como la mayoría de las decisiones gubernamentales que disminuyen la certeza en nuestro país.

Seguramente continuaremos viendo un tipo de cambio elevarse, mientras que el banco central adoptará una postura más complaciente en cuanto a su política monetaria, lo que nos permitirá ver tasas de interés de corto plazo en niveles más bajos a pesar de que la inflación se podría mantener por arriba del objetivo.

OVERTIME

El lunes pasado, a nivel mundial, se celebró el Día Internacional de la Mujer. Las diversas marchas y paros técnicos que realizaron, a pesar de la fragilidad económica de la actualidad, genera mucho respeto, así como admiración a los valores de las mujeres, en busca de condiciones igualitarias en el país. Sin duda se les ha quedado mucho a deber como sociedad.

 

 @GmrMunoz

11 de marzo del 2021