La felicidad no se compra

Tras el Quincenario de la Virgen de la Asunción y el regreso a la vida ordinaria, el Obispo Juan Espinosa Jiménez hizo un llamado a estar atento a esas ofertas y mensajes de felicidad, facilismo, egoísmo y de bienestar que se emanan hacia la sociedad como la gran venta de la vida, quedándose en un estado de confort, orgullo y vanidad ante los demás.
Durante la celebración eucarística en su sede de la Catedral Basílica, el Prelado se refirió a tres enseñanzas emanadas del Evangelio dominical para aplicarlas en la vida diaria y la primera se relaciona con desprenderse del orgullo, del egoísmo, de esos criterios personales que te llevan a pensar que sólo tú tienes la verdad y te lleva a pisotear a los demás.
Agregó que los proyectos falsos de felicidad son amplios y luminosos y se encuentran por doquier a lo largo de la existencia, en especial los jóvenes son permeables al recibir el mensaje del materialismo, del relativismo y el hedonismo que les quiere vender el mundo como la gran felicidad de la vida.