Movida por su gran altruismo, Lilián Fernández Goytia y su gran equipo colaborador trabajaron a marchas forzadas para llevar alegría, amor y esperanza a los pobladores de diversas comunidades del interior del Estado.

La llegada de Melchor, Gaspar y Baltazar a los hogares mexicanos es un día esperado por los chiquitines, principalmente, pues la ilusión de recibir un obsequio a la mañana del 6 de enero, los colma de inmensa alegría, sabiendo que durante la madrugada, los Reyes Magos visitaron sus hogares, dejando lindos regalos bajo su cama.

La gran mayoría de la veces esta ilusión desaparece para los niños que viven en las comunidades tan alejadas y donde inevitablemente hay carencias de todo tipo, por si fuera poco, el mal clima se intensifica específicamente en la temporada invernal, causando importantes estragos en la salud de los pobladores.

Afortunadamente existen personas de noble corazón que se preocupan por brindar ayuda a los más necesitados, sin duda, esta es una virtud en la persona de Lilián, quien siente empatía por la sociedad más vulnerable.

En exclusiva para esta casa editora, la joven altruista señala que desde hace tres años pertenece a un movimiento mundial llamado “Día de las Buenas Acciones”, donde ciudadanos invitan a ciudadanos a realizar buenas acciones a favor de los más necesitados.

“A pesar de la pandemia, aún existen personas con el firme deseo de ayudar, entonces he tenido importantes apoyos, al inicio de esta contingencia sanitaria nos dimos a la tarea de repartir despensas, más de 600 aproximadamente, después en el mes de agosto tuvimos una campaña por el “Día del Abuelo”, en la cual ellos nos hicieron una petición de regalo, conseguimos padrinos y llevamos regalos a dos asilos y a tres comunidades. En la Navidad 2020 tuvimos actividades con los niños que hicieron su carta al Niño Dios, a través de las cuales pidieron algo de ropa o juguetes, por lo que logramos conseguir 400 padrinos, quienes cooperaron regalando bicicletas, balones, patines, muñecas, carritos, ropa, es decir, se les brindaron obsequios realmente bonitos y que arrancaron la sonrisa en ellos”, señaló.

Cabe destacar que las comunidades beneficiadas fueron: Carboneras y Las Victorias, en Tepezalá; El Gigante, Las Norias y Montoro, de la ciudad.

Asimismo, comentó: “Somos personas que buscamos hacer el bien a la medida de lo posible. El equipo lo integran, en su mayoría personas jóvenes, que dar servicio voluntariado, convocados a través de redes sociales a donde nos escribe una gran cantidad de personas que se han sumado a la causa donando bolos, despensas, cobijas, y más”.

Para el festejo de “Día de Reyes”, Lilián y su equipo de trabajo llevó bolos a diversas comunidades, además de un cine al aire libre en la comunidad de Carboneras en Tepezalá.

 

Lilián hace un atento llamado a la sociedad para que se sumen a este tipo de actividades altruistas, pues asegura que sólo hace falta un poquito de voluntad, siendo acciones que no requieren de dinero, sino el simple hecho de querer ayudar y no se necesita ir tan lejos para hacer buenas acciones, pues desde la colonia en la que se vive o en el paso por las calles con las personas que están ahí. “Hay que dar tiempo de calidad a los más necesitados”.

En cuanto al trabajo que ella y su equipo realizan comentó: “Con meses de anticipación se preparan este tipo de actividades donde se requiere la ayuda de muchas manos, es un trabajo exhaustivo pero cien por ciento gratificante, pues nos llena de alegría hacer esto en apoyo a las familias, darles seguimiento y poder mejorar en algo la situación en la que viven. En cualquier época del año pedimos el apoyo de la ciudadanía, ya que casi de manera bimensual estamos haciendo alguna campaña benéfica”, argumentó.

Finalmente declaró: “Para todos ha sido un año diferente indudablemente… un año que nos hemos quejado por muchas cosas, pero si lo vemos de otra manera, podemos agradecer también por muchas otras, pues habrá personas que por estar confinados en casa se unieron más con su familia; gente que por cambiar alguna dinámica que antes era ordinaria, hizo un cambio positivo en su vida; ahora tal vez haya un gran número de personas que hacen más ejercicio, es decir, podemos enfocarnos en lo positivo y agradecer que estamos vivos, que tenemos salud… agradecer por el año que nos ha dejado mucho aprendizaje y recordemos que con una pequeña acción podemos cambiar la vida de alguien”.