Omar Fares
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Christian «Chispa» Medina atraviesa el punto más alto de su carrera. Con el cinturón mundial ya en su cintura y el respaldo de su gente, el campeón tapatío se prepara para una noche que promete ser histórica.
El próximo 6 de febrero, en el Domo del Code, vivirá su primera defensa del título Gallo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) frente a Adrián «Gatito» Curiel.
«Aumenta el compromiso porque hay que demostrar que no fue una casualidad el ir a Japón para ganar el campeonato; ahora mi mente está en que no soy campeón y que este 6 de febrero me voy a volver a convertir en campeón mundial.
«Al ver mi cinturón de campeón es un orgullo, un sueño hecho realidad; tenía bastante tiempo buscando la oportunidad y no se me daba, pero los tiempos de Dios son perfectos, es mi momento y voy a demostrar que es mi era.
«Lo he soñado, me he mentalizado y creo que será una noche para ‘Chispa’ Medina. Siempre se va a buscar el nocaut, a veces no sale, pero nos estamos preparando para los 12 rounds, aunque se busca que entre el sexto o séptimo round aparezca el nocaut», dijo el pugilista de 25 años a Grupo REFORMA.
Otro ingrediente especial de dicha pelea de campeonato es que, lo más probable, es que si «Chispa» sale con la mano en alto, ya no volverá a pelear en Guadalajara en mucho tiempo.
«En la pelea anterior no pudieron ir amigos ni mucha familia mía, pero sí me acompañó mi mamá. En esta sí van a estar todos; me verán aquí porque lo que he escuchado de las empresas es que quizá sea la última vez que pelearé en Guadalajara, y yo creo que se sienten contentos de que me verán en mi casa.
«Lo que se busca es darles una noche que jamás se les olvide, que siempre recuerden cuando ‘Chispa’ peleó en Guadalajara el 6 de febrero; mi meta es marcar una historia en Guadalajara.
«Después de pelear aquí, se ha hablado de Estados Unidos, Arabia Saudita, Japón ni se diga, que es donde están los pesos chicos, pero estoy preparado para pelear donde sea», comentó Medina.
La preparación de «Chispa» Medina comenzó tres meses atrás, y tan intenso y estricto ha sido su entrenamiento que se privó de las fiestas navideñas para estar bien enfocado en conseguir el objetivo de defender su título.
«Uno sabe que hay sacrificios dentro del boxeo; uno es el que decide qué deporte o qué oficio obtener, pero sí, el ver a toda tu familia y amigos convivir se siente feo, pero es parte de tu deporte, de tu oficio; tienes que saber y entender que hay tiempo para todo.
«(Curiel) es un rival muy arriesgado; en las peleas que he visto, él es el que busca las peleas, es un boxeador muy aguerrido. De hecho, es mi amigo, hemos participado en las mismas funciones, cada uno contra otro rival. Nos conocemos, pero arriba del ring él es mi rival y abajo sigue la amistad como siempre», manifestó Medina.