(Primera de dos partes)

Conozca todo lo referente a una de las enfermedades más temibles, por el progresivo deterioro a la salud, la condena de vivir esclavizado a una máquina, a una sonda, para garantizar una sangre limpia; nos referimos a la Insuficiencia Renal Crónica (IRC).

Y es que si los riñones ya no pueden filtrar los desechos y el exceso de líquido de la sangre, ese proceso debe hacerse de manera extracorpórea, y evitar que los desechos se acumulen.

Además, es considerada como una enfermedad catastrófica, por los altos costos que suman las diversas etapas del tratamiento.

La diabetes, la hipertensión arterial y las propias afecciones del riñón, son las principales causas de la IRC, que propicia elevada incidencia de atención médica hospitalaria, ya que mientras el paciente es candidato a un trasplante de riñón, recibe diálisis peritoneal y/o hemodiálisis.

Se cuenta con un Fideicomiso de Enfermos Renales, para otorgar apoyos económicos a pacientes de Aguascalientes y son atendidos en el Hospital Hidalgo (HH), a fin de contribuir a mejorar su calidad de vida.

De acuerdo a las Reglas del Fideicomiso, se cubre hasta el 100% del costo total de la Emergencia Dialítica, del tratamiento de Hemodiálisis; del costo del total del Trasplante Renal, y de otros servicios; la proporción es en base a un estudio socioeconómico.

Del 2009 a la fecha, se han entregado alrededor de 10 mil kits de hemodiálisis y apoyado 250 trasplantes.

El Programa Estatal de Trasplante Renal inició en octubre de 1990, y en estos 31 años y medio se han realizado cerca de 1,800 cirugías; en la última década, el 2011, fue el año que registró mayor número de trasplantes, sumando 98.

Por cierto, en el HH se suspendieron los trasplantes en 2020, durante los meses de abril a agosto y diciembre. En enero del 2021 y enero del 2022, ante la prioridad de atender pacientes afectados por la Pandemia COVID-19.

Trasplantados, de 5 a 77 años de edad

  • ¿Quiénes son candidatos a recibir un riñón? (sum)
  • Se realiza programa de detección temprana en primarias (sum)

La enfermedad renal crónica, es un problema de alta incidencia, no sólo en Aguascalientes, sino en todo el país, destacó el Dr. Alfredo Chew Wong, al mencionar que de acuerdo al Registro de Hemodiálisis del ISSEA, hay 1,400 personas en terapias dialíticas, de las cuales, la mitad son pacientes activos de trasplante renal, en vigilancia.

El jefe de Nefrología del Hospital Hidalgo, informó que se llevan a cabo estudios de detección temprana en adolescentes; citó que hace algunos años se observó una elevada incidencia en el la zona rural del municipio de Calvillo, donde pacientes jóvenes tenían mayor frecuencia que el promedio mundial.

Al analizar las causas, una de las teorías fue ambiental, no relacionada con el agua, sino con algunos efectos de pesticidas que se utilizaban en cultivos.

Ahora, el Instituto de Salud desarrolla un programa de detección temprana en escuelas primarias, en el medio urbano de Calvillo, Aguascalientes y San Francisco de los Romo, ya que una atención oportuna disminuye riesgos a la salud.

Son candidatos a trasplante de riñón, todos los pacientes con enfermedad renal crónica, y en pediatría el límite de peso, es arriba de 10 o 12 kilos. Antes no se daba oportunidad a pacientes mayores de 65 añosa, sin embargo esos parámetros cambiaron en la última década, “y ya hay trasplantados por nosotros, pacientes de de 77 años, en condiciones excelentes”, cuyos donadores fue un hijo de 50 años, un hermano de 60 años, ejemplificó.

El paciente trasplantado más pequeño fue un niño de cinco años, que ahora tiene 22 años.

El especialista explicó que la probabilidad de sobrevida de un trasplantado es de más de 10 años, y se reduce si el paciente sólo recibe hemodiálisis.

Se tiene que seleccionar muy bien al receptor del riñón, el cual debe estar consciente de la necesidad de tomar medicamentos inmunosupresores, de por vida, porque el riñón genéticamente no es suyo, aunque lo haya donado un familiar; si no lo hace, corren el riesgo de rechazar el riñón.

En los últimos años ha aumentado muchísimo la probabilidad de sobrevivir, hasta de 20 años, sin embargo los trasplantados tienen más riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, en comparación con una persona no trasplantada, por lo que deben seguir todas las indicaciones médicas.

Claman por un riñón, 180 pacientes

  • Renuencia a donar órganos, en espera un milagro (sum)
  • Tiempo máximo para extraerlo y colocarlo, 36 horas (sum)

En el último quinquenio, se registra un 80% de donadores vivos y el 20 % restante, de donadores fallecidos. ¿No debería ser a la inversa?

El nefrólogo Chew Wong respondió que en Latinoamérica, “somos el país con mayor porcentaje de trasplantes de donador vivo”. Consideró que hacen falta políticas públicas para promover la donación cadavérica, concientizar a los familiares de la importancia de regalar vida, a través de los órganos de la persona declarada con muerte cerebral.

Hay que hacer campañas nacionales con tal fin, invertir en programas de procuración de órganos.

Son diferentes los lineamientos de las instituciones del Sistema de Salud en el país, mientras que en el IMSS, el órgano de un donante fallecido, puede irse a beneficiar a pacientes de otros estados, en el Hospital Hidalgo, cuando se generan donantes fallecidos, se beneficia principalmente a pacientes con seguridad social, para tener la garantía de que van a contar con los medicamentos que requieren.

Debido a ello, hay normativas nacionales que tendrán que cambiar, para garantizar por igual, oportunidades de salud para todos.

La renuencia de los familiares, se da cuando están en etapa de duelo, cuando se les informa sobre la muerte cerebral del ser querido, ya que sigue latiendo el corazón de la persona, se registra presión arterial, está orinando, pero su cerebro está muerto.

El familiar siempre tiene la esperanza de que ocurra un milagro. Se trabaja con un equipo de tanatólogos y psicólogos, que lo acompañan en su dolor, a la vez que les explican que su paciente, técnicamente está sin vida.

Cuando en un accidente, se produce un traumatismo craneoencefálico, hay una escala de gravedad, para medir quiénes tienen más probabilidades de muerte cerebral, y poder hacer la petición de donación.

El corazón debe estar latiendo, si no hay signos vitales, es imposible disponer del riñón o de cualquier órgano.

Desde que se lleva el paciente al quirófano, se extrae los órganos, en condiciones de preservación, el trasplante renal debe hacerse en un máximo de 36 horas, pero entre más corto sea el tiempo en que se extrae y se coloca en el nuevo paciente, es mejor, se reduce el daño renal.

Actualmente hay 180 pacientes en lista de espera; para el trasplante deben esperar cuatro años en promedio, a menos que un familiar sea compatible y desee donarles un riñón.

En Aguascalientes, un trasplante de riñón cuesta en promedio medio millón de pesos, en otros estados, hasta un millón y medio de pesos.

Una sesión de hemodiálisis, de 1,500 a 1,600 pesos. En este procedimiento, se usa una máquina especial que extrae la sangre y la pone en contacto con un líquido especial, pasa a través de un filtro, se limpia la sangre, los desechos van a la tubería de drenaje y se regresa la sangre limpia por la vena; se realiza tres veces por semana, aunque hay excepciones, en las que podrían ser dos.

En la Diálisis Peritoneal, se inserta un catéter en el abdomen, para introducir un líquido especial que habitualmente tiene alta concentración de glucosa; entra el líquido a una cavidad del peritoneo, que es una capita que cubre los intestinos, que tiene muchos vasos sanguíneos, y ése es el filtro.

Ese líquido extrae toxinas y agua del paciente, las que se acumulan en una bolsa durante cuatro horas o seis horas, luego se extraen y el procedimiento se hace diario.

Hay dos métodos, la Diálisis Peritoneal Continua Ambulatoria, en la cual se hacen cuatro cambios en promedio al día. Hay una técnica que se llama Diálisis Peritoneal Automatizada Nocturna para pacientes jóvenes que trabajan; se les pone su catéter y una máquina especial hace los cambios en la noche, seis cambios de dos litros, cada dos horas o 90 minutos; se dializan en la noche y en el día pueden hacer sus actividades laborales.

Ambos métodos son eficaces, depende de las condiciones sociales del paciente; si no tiene apoyo familiar en casa, debe recibir hemodiálisis tres veces por semana, puntualizó el experto en el tema.

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