Yadira García Montero

Martin Luther King[i] dijo: “La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve”… Esta frase sirve como punto de partida para reflexionar sobre uno de los problemas sociales más graves que padece la sociedad mexicana: la violencia.

El 31 de julio de 2020, en una unidad de transporte público que transitaba en la ruta de la carretera México-Texcoco, un sujeto asaltó a una de las personas que viajaba en dicha unidad, en el video del hecho -que rápidamente se difundió en redes sociales- se logra observar cómo la despoja de sus audífonos para posteriormente intentar descender de dicho medio de transporte. Sin embargo, al intentar escapar, seis pasajeros que presenciaron los hechos lo detuvieron, lo golpearon y lo desnudaron. Después de esto, la información que se ha dado a conocer sobre el sujeto es que su estado es grave, pese a que se realizó la difusión de información que indicaba que el sujeto había muerto, lo que fue desmentido más tarde por varios medios de comunicación, quienes clarificaron que se trataba de otro sujeto.

Cuando se difundió el video del asalto y la golpiza propinada al sujeto que ejecutó los hechos, ciertas reacciones captaron la atención de algunas personas, particularmente las relacionadas con lo que pareciera una celebración o congratulación por el actuar de los pasajeros al golpear al sujeto. Estas reacciones deben ser motivo de análisis y reflexión más que por el hecho mismo de golpearlo -que ya de por sí es grave-, por las causas que lo ocasionaron y los efectos que esto producirá.

Considero que el hecho de golpear a una persona -sea asaltante o no- hasta ese punto y de festejar o sentir una especie de “satisfacción” al ver estos actos, es el reflejo de una sociedad lastimada y cansada de varios problemas: la violencia, la delincuencia, la impunidad y la corrupción. Resulta totalmente comprensible que nuestra sociedad esté invadida por el cansancio ante estas situaciones, cualquiera estaría fastidiado. Sin embargo, este cansancio -pese a ser la explicación de las causas de este suceso- no puede convertirse en la justificación de conductas violentas.

Es importante también prestar atención a las distintas reacciones que tiene nuestra sociedad ante situaciones distintas pero que comparten las mismas causas, como lo explico a continuación: en los últimos años las protestas para erradicar la violencia contra las mujeres se han visibilizado, han cobrado fuerza y también las críticas -tanto positivas como negativas- hacia el movimiento feminista. Algo que se torna interesante son comentarios contra algunas formas de protesta que hacen referencia a que “esas no son formas de manifestarse” o que se debería protestar sin dañar monumentos; pero al hacer el contraste con las opiniones emitidas en relación con el linchamiento de quienes cometen asaltos, donde esas “formas” son no sólo aceptadas, sino celebradas.

¿Será que la aceptación de las “formas” de manifestar inconformidad por la violencia depende de los intereses o de lo que más convenga a quien lo perciba? O tal vez, ¿será esto reflejo de más problemas en nuestra sociedad como la misoginia a causa del patriarcado que tanto hemos padecido? ¿Será una muestra más de la incongruencia donde se aplaude la violencia mientras se intenta disfrazar de lucha social?

 México tiene muchos problemas, pero tal vez uno de los principales es que vemos la violencia como la forma de erradicar la violencia, cuando poner un eslabón más a esta cadena solo es perpetuarla.

“La victoria obtenida por la violencia es equivalente a una derrota porque es momentánea.”[ii]

[i] Martin Kuther King (1929-1968), activista estadounidense que luchó por los derechos civiles de los afroamericanos.

[ii] Mahatma Gandhi